Seguidores

Mostrando entradas con la etiqueta YunJae. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta YunJae. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de diciembre de 2013

break Up the Dark




Título: BREAK UP THE DARK
 Estado: TERMINADO
Autora: Felina
Arte: Maki
Parejas: YunJae, YooSu, KenMin
Género: Romance, Suspenso, Fantasía
Clasificación: NC-18
Advertencia: Lemon (Probablemente en la mayoría de los capítulos)
Resumen: En un mundo donde la paz nunca es eterna y la ambición humana no cesa; licántropos y vampiros se verán envueltos en una nueva guerra de poder, ambiciones, injurias, pasión, lujuria y pecado. ¿Conociste tu profunda oscuridad? Prepárate para desgarrarla en su más sombría realidad.



domingo, 10 de febrero de 2013

BONUS 1 YunJae



 Bueno, tal como dije, acá empezamos con los bonus, cabe aclarar que aquí son pequeños shots lemonosos de las diversas parejas del fic, ok? no hay trama específica, ha sido por mero entretenimiento de su servidora y para complacer a las lectoras que sé querían este trozo de perversión xD 

Comenzamos! 


**BONUS (Parte 1)**

**//**//**//**//**


Hong Kong, China

Jaejoong caminaba tranquilamente por esas calles oscuras en cuyas penumbras solo iba quedando el sonido casi inexistente de sus pasos. Hay claro una sensación de Deja vú en esta caminata, porque décadas atrás recorrió este mismo camino, en una noche tan oscura como ésta, con la brillante luna plateada coronando el firmamento. La diferencia en la respiración del vampiro que camina a su lado es casi el único destello que le hace mantener en mente que no está viviendo el mismo episodio del pasado. Sobre todo porque ahora no tiene la mínima preocupación de que el Diurno le deje por una tal princesa Yin. Una sonrisa dominante cual vencedor de una lucha innecesaria, adornó los labios rojos del Rey Kim, la lengua rosada se deslizó por ellos en una caricia seductora que sabe no escapó a los ojos cafés de su amante, quien mirándole de soslayo seguía el camino sin detenerse.

- Por qué estamos teniendo esta caminata nocturna, Yunho… - cuestiona entonces con esa curiosidad brincoteando en sus pensamientos.

- Para recordar viejos tiempos… - ofrece por respuesta en tanto se acomoda el bolso cruzado al hombro y ve la entrada principal a aquel templo budista en el que décadas atrás Jaejoong le provocó a la mala sus bajos instintos.

Jaejoong achicó los ojos al contemplar el alto portón de madera, se detuvo y encarando a su amante con las manos cruzadas al pecho no necesitó siquiera cuestionar nada, Yunho supo lo que esa ceja enarcada y esa ligera –casi imperceptible– mueca de fastidio significaban.

- Mejor coopera Jaejoong ah, no tienes idea de todo lo que traje conmigo… - El Diurno sonrió de medio lado con picardía, ladeando el rostro para hacer señalamiento del bolso cruzado a su hombro.

- ¿Me lo tomo como amenaza? ¿O como una invitación prometedora?... – el rey vampiro cuestionó sin deshacer ni un poco su postura, aunque la sonrisa en sus labios se curvó entonces con sensualidad, provocando un chispazo en su amante que bien sabe conecta con su deseo sexual.

- Depende del tipo de placer que quieras esta noche… - Yunho respondió con voz ronca, tan varonil que Jaejoong sintió ese pinchazo de excitación despertar su hombría. Si hubiera sabido con mayor claridad los planes de su amante no habría usado pantalones de cuero, porque la mirada café del moreno había ido directamente a su entrepierna contemplando divertido y complacido, el bulto que resaltó ahí.

- No me apetece hacerlo esta noche… - Jaejoong señaló virando el rostro en gesto de indiferencia.

Yunho torció una sonrisa perversa y entonces se lanzó sobre su amante. Jaejoong se riñó mentalmente por descuidarse, bajo ninguna circunstancia debe bajar nunca la guardia cuando tiene por amante al mejor cazador de vampiros del mundo.

La batalla entre ambos vampiros no duró demasiado, y era más un juego erótico por tomar el control de la situación que una pelea real. Por eso, cuando Yunho logró atrapar las manos de Jaejoong empujándole contra un muro y apresándole ahí con su propio cuerpo, no tardó ni un segundo en atacar su boca roja, besarle con pasión mientras revela sus uñas y aparta uno a uno cada botón de la camiseta de seda color vino tinto que el pelioscuro llevaba, la ligera tela había dejado muy poco a su imaginación, aunque no hacía falta tenerla pues le conoce de pies a cabeza, al derecho y al revés.

Una vez suelta y dejando al descubierto el blanquecino pecho del pelioscuro, el moreno llevó sus labios por el largo cuello, lamiendo y chupando trozos de piel para dejar sus marcas –aunque no tardaran en desaparecer por causa de su capacidad curativa bajo la naturaleza vampira, ya luego se las ingeniaría para dejarle algunas en su apariencia mortal–, Jaejoong se movió buscando liberarse, pero Yunho apretaba más sus muñecas y mordisqueaba su piel para distraerle.

- ¡Ahh! – arrancándole esos gemidos sexys cuando chupa sus pezones o los rasga con sus colmillos, provocándole heridas superficiales que rápido sanan pero que de todas maneras dejan delgados caminos de sangre que tomar con su lengua y beber así sean solo gotas que le dejan el sabor cromado en el paladar.

Pillado por sorpresa, el rey vampiro no supo en qué momento un cinto de un tipo de aleación que mezcla plata con otro metal resistente…

- Qué significa esto… - el pelioscuro enarcó una ceja.

Pero toda la respuesta que recibió fue otro beso fogoso de parte de Yunho, que le suelte una mano mientras que en la otra el pelioscuro siente el frío conocido de un grillete.

- ¡Jung Yunho qué estás pensando hacer! – Jaejoong resopló comenzando a frustrarse cuando, inmovilizado al frente de su mano derecha, no pudo evitar que la izquierda fuera aprisionada a su espalda. Ambas esposas encadenadas al grillete en su cintura… - ¡Yunho! – exclamó sintiéndose dominado, luchando por liberarse de las cadenas pero sudando en vano.

- Te dije que ibas a disfrutar todo lo que traje aquí… - Yunho se relamió los labios con lascivia y el bolso cayó al suelo ya con menos peso que antes.

- ¡No se te ocurran cosas sádicas porque me la pagas! – Jaejoong le gruñó de mal humor. No le gusta saberse sometido, ¡y menos por su amante!

- Ya sabes que no me va el rollo sádico. Solo me gusta ser algo salvaje y muy apasionado… - el moreno enfatizó mientras se acerca para besarle, no extrañándole en absoluto que le muerda los labios con brusquedad, él sabe cuánto molesta a su amante saberse vulnerable. Ningún vampiro tolera la vulnerabilidad. Oh bien, Reid podría ser una excepción en esto dada su personalidad… - no te pongas tan salvaje, vamos a disfrutarlo, lo prometo Jaejoong ah… - lamió los rojos labios y ató una venda en sus ojos impidiéndole ver.

- No me cubras también los ojos, Yunho… - gruñó agitando la cabeza en un vano intento por deshacerse de la tela que cubre sus ojos negros.

- Solo unos momentos… - prometió mientras le lame una mejilla y le arrastra hasta aquel recinto en el templo donde una escultura de Buda se expone al centro. El gran tamaño del Buda siempre se le antojó morbosamente para tener ahí a Jaejoong, y hoy simplemente era perfecto para cumplir esa fantasía suspendida en el tiempo.

La cámara está alumbrada por cientos de velas, ataviado por figuras de la cultura budista, el olor a cera y fuego le daba un aire místico relajante. Pero aún así Jaejoong no se sentía del todo cómodo, con las manos inmovilizadas en una posición que le impedía libre movimiento.

- Relájate Jaejoong ah… - el Diurno susurró en su oído con ronca voz. Y Jaejoong no pudo hacer nada para evitar que el vello se le erizara en expectación.

Entonces los labios del moreno volvieron a vagar por su cuello y pecho, arañándole de tanto en tanto la piel, lamiendo y saboreando su sangre. Yunho no podía sacarle la camiseta vino tinto sin rasgarla, así que solo terminó echa nudo en el cuerpo del pelioscuro –quizá más tarde cediera a sus movimientos desesperados en placer–. Pronto los bruscos dedos del Diurno se abrieron camino entre los pantalones encontrando aquel trozo de carne que rozó apenas sin llegar a tocarle. Decidió entonces concentrarse en besos y lametones por el resto del cuerpo de Jaejoong, le dejó los pantalones puestos a sabiendas de que cuando su erección despertara la prisión de la tela sería una molestia. Y hoy tenía ganas de ser malo con su amante. Dejó de atenderle y apartándose apenas un paso hacia atrás abrió sus pantalones exponiendo su virilidad.

- Arrodíllate… - Jaejoong obedeció la orden de su amante presintiendo el deseo de su ronca voz… - succiona… - jadeó acariciándole una mejilla con un dedo… - el pelioscuro volvió a obedecer tomando entre sus labios la punta del falo de Yunho, chupando la rojiza cabeza y lamiéndola como si se tratara de cualquier dulce que saborear lentamente… - Jaejoong… - el Diurno gimió en tono de advertencia, sujetando los negros mechones y tironeando en busca de mayor contacto.

Sin embargo, el pelioscuro contrariamente a su ansiedad, apartó sus labios y usó solo su lengua para lamer la gruesa extensión, arriba y abajo con calma, yendo hasta la base para dar lametones insistentes en los testículos sin llegar a tomarlos en su boca pero sabiendo por los temblorcitos de aquel tronco caliente y los jadeos frustrados de su amante, que no estaba conforme y demandaba verdadera atención. Pero Jaejoong es testarudo, es el rey y no le gusta someterse del todo, quiere jugar también a su manera. Por eso continuó sus atenciones lentas y tortuosas –aún cuando se supone que ahí es él quien debe sufrir pues está cautivo por su amante–; Yunho intentó nuevamente obligarle a tragarle…

- succiona Jaejoong… - ordenó otra vez con la voz algo más grave y excitada, pero el pelioscuro volvió a tomar solo la punta, chupándola y dejando que sus labios resbalen en ella como si de pronto el resto de aquella dura carne no existiera… - no me obliges a azotarte… - el moreno gruñó, y a cambio recibió la boca del pelioscuro tragándole totalmente, la punta de su pene tocó la garganta del otro y se sintió desfallecer.

Las paredes húmedas y calientes de la boca de Jaejoong eran la gloria misma. Yunho se mordió los labios haciéndolos sangrar. Y no, no es que tuviera la mínima intención de callar sus gemidos, había sido solo un acto reflejo ante las oleadas de placer que recorrían su cuerpo. Yunho ordenó por más, pero Jaejoong seguía bombeando lentamente, mojando con su saliva el largo y ancho tronco caliente. El Diurno gruñó y sin titubeo sujetó con más fuerza la nuca de Jaejoong, agitando entonces su cadera embistiendo la boca del pelioscuro, que sufría algunas arcadas tras no poder siquiera controlar el ritmo y la profundidad con que aquel miembro exquisito embestía su cavidad bucal.

- ¡Ahh! ¡Mghh god! – Yunho gimió sin pudor. Los colmillos de Jaejoong rasgaban la piel de su falo haciéndole sangrar pero pronto las insignificantes heridas sanaban y su tronco no perdía ni un poco de excitación, por el contrario, se elevaba por las nubes haciéndole sentir ardiente e intoxicado de placer.

Jaejoong maldijo las cadenas y los grilletes, por más que intentaba liberarse para participar de aquella felación era imposible. Y Yunho no le dejaba siquiera respirar embistiendo contra su boca sin parar, tocando fondo en su garganta hasta correrse…

- No lo tragues… - le escuchó jadear con la voz pastosa, claramente sumido en su orgasmo. Jaejoong sin embargo hizo caso y conservó el semen en su boca… - suéltalo… - susurró en su oído y el pelioscuro abrió la boca simplemente, dejando que la espesa sustancia caiga lentamente entre sus comisuras.

El semen de Yunho terminó mojando un vibrador que, Jaejoong advirtió, iría a parar a su entrada. Cuando escuchó el sonido de las vibraciones y él se supo recostado sobre el suelo con las piernas elevadas y sus pantalones siendo arrancados con prisas, Jaejoong no se extrañó de que aquel objeto fuera enterrado en su cavidad sin preparación alguna, no es que realmente la necesite y, siendo un poco masoquista, le gusta esa sensación de incomodidad que le viene cuando siente aquel juguete dentro vibrando y haciéndole excitarse un poco más.

- Ha dolido menos con mi semen, ¿no?

- Hubiera preferido tragármelo, es un desperdicio dentro de mí.

Ambos sonrieron, aunque Jaejoong no podía verle. Sus bocas se encontraron de nuevo en un beso lento, fogoso, húmedo y caliente. Jaejoong se extrañó sin embargo de que Yunho no moviera en absoluto el objeto en su interior. Y además comenzaba a ser realmente molesto estar con su mano en la espalda incomodándole la postura.

- Quítame las cadenas… - susurró seductor, lamiendo alguna porción de piel a su alcance. El mentón, pensó; y mordisqueó sin miramiento, arrancándole un gemido ronco.

- Aún no… - Yunho respondió tironeando de Jaejoong más cerca para besarle profundamente. Al mismo tiempo liberó la mano al frente, pero solo para encadenarla junto a la otra en su espalda.

De un momento a otro le tenía de boca contra la palma de buda, las rodillas de Jaejoong golpearon firmemente la estructura de la escultura pero el dolor no fue nada comparado con aquella sensación de absoluto placer que sacudió su cuerpo cuando Yunho le penetró con fuerza –aún con el vibrador dentro también–, sujetando sus muslos y abriéndole las piernas dejándolas a los costados de su cintura de modo que Jaejoong se sostuvo prácticamente solo con sus manos y el resto de su cuerpo al vuelo, embistiendo profundamente en su cavidad anal, haciendo movimientos oscilatorios y provocando que Jaejoong arquee más la espalda al tiempo que cierra casi instintivamente las piernas y presiona la cadera del moreno consiguiendo todavía un mayor grado de placer pues el caliente tronco enterrándose en su ano tocaba aquel punto oculto en su interior que le hace delirar de placer mientras las vibraciones del objeto aumentada las oleadas de gozo.

Jaejoong terminó totalmente recostado sobre la palma de buda, su falo prisionero entre su cuerpo y la textura de la escultura, Yunho se posicionó sobre él cubriéndole con todo su cuerpo, perfilando su virilidad y clavándose en él otra vez. Sosteniéndose con los puños de sus manos y los dedos de sus pies cual si estuviera realizando un mero ejercicio físico, el Diurno se enterró una y otra vez en el anillo del pelioscuro, que no podía parar de gemir encantado con la profundidad de aquellas estocadas que le hacían perder el mundo de foco, su vista nublada y su cuerpo febril ardiendo en pasión y lujuria. Después Yunho movió su pierna derecha descansando parte de ella sobre el muslo de Jaejoong, agitó su cadera adelante y atrás en ángulo como semicírculos que le daban una profundidad diferente a cada embestida, delirando de placer.

La amplitud de los movimientos hacía el choque de pelvis un salvaje frenesí de pasión, la humedad de sus cuerpos encontrándose entre sí y la sensación de extremo placer les arrastraba al orgasmo. Jaejoong sintió que de un momento a otro se correría, pero entonces tres anillos aprisionaron su falo.

- ¡Yunho mghh! – gruñó entre gemidos, sudando de calor y dolor. Necesitaba correrse y sentía cómo su falo se hinchaba ansioso de aquella liberación.

- Un poco ¡nghh! – el sudor perlado en la piel morena brillaba bajo la luz moteada de las velas de la cámara. Los contrastes con el titilar de las llamas encendidas y el baile seductor de las sombras de su cuerpo unido al de su amante.

Todo era perfecto, sería cuestión de segundos. El calor en el bajo vientre era insoportablemente sofocante, la sensación de placer una melodiosa tortura de pasión. Yunho le soltó las manos y desató la cinta alrededor de los ojos de Jaejoong. Le escuchó gemir aliviado y en nada se opuso cuando haciendo fuerza se las ingenió para cambiar la postura, siendo que entonces él era quien sentado sobre la palma de buda con las piernas cruzadas y ligeramente flexionadas servía de apoyo para la cabalgata frenética de Jaejoong.

- ¡Mhhh ahh ahhh! – ambos gemían sumidos en placer. La chispeante sensación de locura les subió desde el bajo vientre hasta hacerles gritar de placer.

En el momento exacto en el que Yunho sacó los anillos del pene de Jaejoong y éste se corrió estrepitosamente manchando todo alrededor –su rostro incluído–, el Diurno descargó toda su esencia en el apretado anillo que le exprimió hasta la última gota. Ambos vampiros recobraron su apariencia mortal entonces. Sudorosos, agitados y complacidos se sonrieron antes de besarse más tranquilamente mientras los brazos de ambos se enroscan en torno al cuerpo del otro.

Esta pasión desmedida que apenas comienza la noche es una muestra del más puro amor.

- Te Amo, Yunho…

- También Te Amo, Jaejoong…

*****
Seúl, Corea
Palacio del Este (Changdeokgung)
Una semana después

Yunho observó a su hijo con mirada analítica, había algo que no le agradaba en HyunShik. Pronto se percató de que era algo en específico lo que le daba mala espina. El caminar algo diferente de uno de sus gemelos, la ligera mueca de incomodidad en el rostro del menor.

- Yo lo mato… - siseó entre dientes, con la mandíbula apretada y los puños tensos. El Diurno salió con pasos pesados del palacio. Él solo de pronto quiere ser también un cazador de ninjas. No, no. Cazador de UN solo ninja centinela. Byung Hyun tendría que morir lenta y dolorosamente en sus manos.

Jaejoong –que no por nada es su amante– suspiró al verle salir hecho una furia. Conociendo como conoce a Yunho, sabe cuál es el destino que ha tomado. Se talla las sienes y cuenta hasta 10 para controlar esas ganas repentinas de golpear a su amante por ser tan… tan…

- Seme imbécil… - el rey vampiro escupió con el humor agrio. Que no está nada contento luego de que su amante le dejara plantado dos noches atrás en su aniversario por andar por ahí cazando vampiros como si no hubiera suficientes centinelas (mortales e inmortales) que se pudieran hacer cargo.

Fue así como tanto Jaejoong como Yunho abandonaron los muros del palacio. No hubo sin embargo mayor escándalo. El Diurno fue interrumpido a tiempo por su amante, y Byung Hyun solo tuvo que asegurar –otra vez– que no hay nada de qué preocuparse pues si ha hecho el amor con HyunShik es porque está enamorado del muchacho. ¡Además ya tiene 18! Oh sí, ése reclamo vino de voz del mismo gemelo cuando se enteró casualmente del pequeño incidente entre su padre y su –maduro– novio.

- ¡Es que no puedo creerlo! ¡Me trata como si fuera una chica! – HyunShik espetó con la cara roja de coraje y vergüenza. Una perfecta mezcla de ambas cosas.

- En cierta forma eres su hija… - Hyun Ki concedió y su gemelo lo fulminó con la mirada… - No es mi culpa que seas uke… - murmuró como si aquello fuera más que razón suficiente… y lógica.

- ¡Que mierda tiene que ver que sea el que recibe!... – trinó enrojeciendo otro poco. Más de molestia que de vergüenza, eso sí que lo sabe identificar su gemelo. Claro, por algo son justamente gemelos.

- Pues quizá no mucho. Pero para los padres, ya sabes los semes en una relación, eso es algo sumamente importante cuando se trata de sus hijos. Yo soy más como appa y tú más como umma, así que eres como su princesa y es normal que se ponga más testarudo y receloso, tiene que cuidarte como cuida a umma… - Hyun Ki continuó explicando. Y HyunShik siguió pensando que aquello era absurdo.

- ¡Y una reverenda estúpidez! – gritó de nuevo, tirándose de los cabellos y pateleando en un peculiar berrinche muy… a falta de otra palabra: uke.

- Por cierto, cómo es.

- Qué cosa… - bufó el gemelo.

- Tener sexo con un hombre tan mayor a ti. ¿Es sexy? ¿Fue duro, o tierno?... – a cada palabra de Hyun Ki a su gemelo le saltaba otra venita en la sien.

- ¡Qué babosadas estás preguntando! ¡No te interesa! ¡Es mi vida sexual y es PRIVADA! – espetó molesto. Sí, mucho más molesto que avergonzado. Celoso, esa es la respuesta correcta.

- Pero tengo curiosidad… - Hyun Ki señaló con calma, como si estuviera hablando de cualquier cosa.

- ¡Pues averígualo por cuenta propia!

- ¿Me dejas? – Hyun Ki sonrió con burla, sabiendo de antemano cuál sería la respuesta de su gemelo.

- ¡No! ¡Byung Hyun es mi novio y no lo comparto ni de broma contigo! ¡Así que no jodas o te la corto!

- ¡Yah! ¡No hay motivos para amenazarme con eso!

- ¡Pues no tengas curiosidad sobre tener sexo con mi novio!

- ¿Quién quiere tener sexo con quién? – esa pregunta vino sin embargo de una tercera voz. Una muy conocida por los gemelos Jung. Claro que quien se tensó tras escucharle fue únicamente Hyun Ki.

- ¡No vayas a pensar mal!

- Si tanto te interesa tener sexo con hombres mayores, bien. Terminamos lo nuestro y listo… - Tenshi dijo con seriedad. Demasiada seriedad para gusto de Hyun Ki.

- ¡Te digo que no pienses mal! ¡Sólo estaba molestando a HyunShik!

- No lo parecía. Total si tanto te interesa me hago a un lado y ya está. Tal vez incluso puedes hacerte pasar por tu hermano.

- ¡Ni de coña! ¡Aléjate de mi novio!

- ¡Pero si ya dije que solo bromeaba! ¡Joder! – Hyun Ki protestó perdiendo los estribos. HyunShik le maldecía entre dientes y Tenshi salía del recinto… - Tenshi… ¿Tenshi?... ¡Tenshi!

- No me hables. No soy mayor a ti siquiera, así que probablemente no tengas curiosidad por mí, o mi cuerpo desnudo o mis gemidos nombrándote… - el menor Ogazawara siguió caminando sin mirar atrás. Un caminar seductor, tranquilo y seguro. Hyun Ki casi se daba de topes contra el muro por ser tan pero tan… a falta de otra palabra: seme (en algunas ocasiones y dependiendo de la situación, sinónimo de estúpidez)

- ¡Claro que tengo curiosidad por todo de ti! ¡Ya te dije que estaba bromeando!... – Tenshi ladeó apenas el rostro para mirarle por encima de su hombro. Gruñó y luego, dignamente, siguió caminando… - ¡Tenshi! – exclamó el gemelo yendo tras de él con mil y un argumentos para disculparse y tener el perdón de su novio.


Si hay que admitirlo. Para ser buen seme se necesita una buena dosis de estúpidez.



Continuará……

martes, 29 de enero de 2013

EPÍLOGO



 Bueno pues estamos terminando otro proyecto más *---* después de largo, largo tiempo encontré una brecha de inspiración que me permitió llegar a este punto. Ese "esperado" FIN que nos deja cierto sabor agridulce a muchas, en lo personal estoy contenta y satisfecha con el resultado del fic. Aunque en sus inicios la idea era llevar más o menos la misma línea algo más lemonosa que su antecesor DARKNESS DEEP, me agradó el curso que tomó, quizá menos parte pervert pero creo que la historia en sí fue suficiente para capturar a más de un lector. 

BREAK UP THE DARK hoy llega a su final *se emociona* todo y que en algún momento no tenía idea de cómo continuarlo, las ideas un día decidieron hacer clic y aquí está el resultado. No sé qué impresión dejará en ustedes pero espero que sea por lo menos agradable. 

Y como sé que aún algunas querrán esa dosis lemonosa que bien pudo faltarle al fic, me pondré a trabajar en bonus pornosos para ustedes siempre que sus comentarios excedan los 60 al menos, venga que Maki me ha dicho que las invitaciones son más que eso pero parece que sigue siendo difícil obtener sus palabras por una razón u otra, vamos a hacer todas un esfuerzo, ¿vale? ;D 

Se les quiere~ y gracias, muchas gracias por haberme acompañado en un proyecto más. 


**/EPÍLOGO/**

**//**//**//**//**

Seúl, Corea
Mansión Park

Junsu había terminado por sacar prácticamente toda su ropa del clóset, las prendas regadas en la cama y los muebles –incluso en el alfombrado piso– daban a entender que una revolución había pasado ahí. El castaño suspiró y volvió a repasar la ropa sucia en el cuarto de lavado sin éxito alguno. Finalmente mientras volvía a la planta alta, su hijo entró en el lobby con una fruta en las manos…

- ChulSoo, de casualidad no has visto mi camiseta blanca, la que tiene bordados semitransparentes… - el castaño preguntó aguardando en uno de los escalones a media subida…

- ¿Eh?... ¡Ah!... Esto, umma, verás… - la fruta fue a dar al piso; por supuesto, el gemelo Park de inmediato recordó el fin que había tenido aquella prenda.

- ChulSoo… - el castaño achicó la mirada, recordando entonces que la última vez que había visto esa prenda fue justamente el día que su hijo se la pidió prestada para salir con Kenji.

- ¡Kenji tuvo la culpa por ser todo un salvaje! – exclamó con las mejillas sonrojándosele a tropel.

- Qué tiene que ver Kenji con… ¡Oh por dios! – el castaño se cubrió la boca al comprender la situación.

- ¡La hizo trizas! – profirió con aspavientos nerviosos.

- Quiero ver a Kenji ahora mismo… - Junsu dijo de pronto con suma seriedad.

- Pa…Para qué, umma… - si appa molesto daba miedo, umma molesto daba más.

- Ahora, ChulSoo… - el castaño advirtió antes de continuar escaleras arriba y ordenar nuevamente su habitación. No tendría otra opción que cambiar sus planes para esa noche… - y yo que quería darle una sorpresa a mi Chunnie… - señaló con puchero en los labios como si no fuese el adulto ahí.

ChulSoo no tuvo más remedio que ir al teléfono y llamar a su novio.

- Umma quiere que vengas…

- Para qué

- No sé… - mintió deliberadamente. Como le dijera para qué era seguro no iba, si ya ha notado que su querido novio no ha hecho otra cosa que evadir el momento de hablar con sus padres sobre su relación.

- ¿No sabes?

- ¡No! ¡Y mejor te das prisa, a umma le gusta la puntualidad! – resopló y colgó el auricular con cero tacto. Molesto y vergonzado… - ¡Umma, por qué me heredaste tu actitud pasiva! – chilló, así tal cual como el castaño cuando le hace algún reclamo infantil al pelinegro. Pero Junsu ni siquiera se asomó al pasillo, estaba muy ocupado ordenando y decidiendo qué ponerse, con todo y que él no es vanidoso.

- Tan lindo hermanito… - SooYun apareció bajando rápidamente las escaleras, sonriendo divertida por la actitud de su hermano.

- ¡Tú cállate! – espetó al rojo vivo, sumamente avergonzado de su propia pasividad.

- Uy sí, qué genio, quizá necesites algo de acción menos pasiva… - la gemela bromeó más que encantada con los aspavientos de su hermano.

- ¡Consíguete un novio! – le chilló molesto, pero arrepintiéndose casi al instante porque la sonrisa de su hermana se redujo a una mueca sutil de tristeza… - lo siento…

- No tienes por qué, oppa. Me estoy acostumbrando a saber que Hyun Ki esté con Tenshi… - la gemela esbozó una sonrisa algo más amplia esa vez, aunque no dejase de verse algo triste por ello.

- Pero en verdad, sal más a menudo, hermana; al menos te distraerías…

- Lo sé… - SooYun abrazó a su hermano repentinamente… - Me da gusto saber que todos estamos bien, ¿sabes? Cuando estuve cautiva por Katoh solo podía pensar en disculparme con ellos, sobre todo con Tenshi, porque en los últimos días solo pensaba en hacerle daño, en hacerle quedar mal ante todos, me empeciné en verle como traidor y nada más. No me di la oportunidad de conocerle como ustedes, ni siquiera quería verle con otros ojos que no fueran de desconfianza.

- Katoh había hecho muy bien sus planes…

- Pero fui la única que desconfió ciegamente de él. Y al final vi con mis propios ojos el grado de dolor que sufrió. Katoh era capaz de tanta maldad, oppa… - la gemela sollozó, y su hermano comprendió que desde aquella experiencia nunca hablaron acerca de nada, que tal vez él debió acercarse y preguntar, o simplemente abrazarla como forma de consuelo, o algo que se le pareciera. Pero no había prestado demasiada atención, la guerra había terminado y cuando ellos se alzaron con la victoria todos habían continuado simplemente con sus vidas.

- SooYun…

- Él me lo dijo en una ocasión en que me separó de Min Jee y Mi Young; Katoh dijo que tal vez si yo hubiera sido hija de ChangMin hyung y Kenryu hyung hubiera sido diferente. Dijo cosas horribles, y cómo había usado a Tenshi para llegar donde estábamos, la forma en que se burló de él, de sus sentimientos. Dijo que le había prometido quererlo pero que apenas pudiera deshacerse de nuestros padres y los otros, solamente usaría a la bestia que llevaba dentro.

- No tienes que pensar más en todo eso, SooYun; es pasado y no tienes por qué sentirte culpable de nada. Katoh intentó aprovecharse de las debilidades de todos, ¿olvidas cómo me puse yo cuando nos derrotó en Rumania? Ese tipo de cosas son las que él buscaba, pero en lugar de hacernos más débiles a pesar de mostrarnos nuestras faltas, creo que nos hicimos más fuertes y poderosos, porque conocemos nuestros límites. Sabemos amar, también odiar; y sobre todo perdonar.

La gemela Park miró a su hermano y sonrió, con aquellas gotas de lágrimas contenidas en sus ojos soltándose suavemente sin llegar a ser un llanto copioso. La adolescente se limpió los ojos con las manos y volvió a sonreír, algo más cristalino y sincero. Le dio un beso en cada mejilla a su hermano y murmuró un gracias por haberle escuchado, por haberle dicho aquello que probablemente necesitaba escuchar. Arriba, mirando con cuidado y escuchando con sus oídos de lobo, Junsu sonrió contento al ver a sus hijos en armonía también. Sí, así es como se sabe que la guerra ha terminado, cuando todo vuelve lentamente a su cauce.

………………………………
Palacio del Este (Changdeokgung)

Kenryu junto con ChangMin terminaron de guardar algunas cosas en el pórtico de la parte trasera de los jardines del Palacio. Había cosas ahí que traían recuerdos de la infancia de sus hijos, de los buenos y no tan buenos momentos pasados.

- ¿Era todo?

- Sí… - el morocho se sacudió las manos y suspiró al ver aquellas cajas amontonadas con recuerdos del ayer. De alguna manera esto era extraño, porque durante sus largos años de vida, nunca sintió esta añoranza tan mortal.

- ¿Estás bien? – el híbrido le abrazó por la espalda, notando ese ligero sonrojo en las morenas mejillas de su amante. Pareciera como si todo lo pasado le hubiese hecho más vulnerable, más sensible a sus propias emociones. Y eso le encantaba.

- Estoy bien, Kenryu… - sonrió y se apoyó del todo en el pecho tras de sí, dejando que le besara el pelo y acariciara sus manos con sus dedos, entrelazándolas con cariño… - Estoy contento de que todo haya terminado. Pero al mismo tiempo me siento extraño, tantos recuerdos que guardar, como si no fuesen a perseguirnos el resto de nuestras vidas.

- Son memorias que siempre van a estar ahí, pero solo volveremos a ellas cuando sea altamente necesario, ChangMin ah…

- ¿Como por ejemplo si otra guerra llegase a venir?…

- Por ejemplo… - admitió el pelicastaño, girándole para mirarle de frente, besándole despacio mientras ambos tratan de mandar al fondo de su mente los pensamientos de todas esas vidas conocidas en su sangre. Los códigos siguen y seguirán ahí, hasta que la muerte finalmente les alcance.

………………………………
Habitaciones de Tenshi

Desde que pudieron sobrevivir milagrosamente en la última batalla, Tenshi y Hyun Ki habían iniciado una relación particularmente cariñosa, aunque se ocultaban para demostrarse todo ese amor porque ambos sentían que mostrarse asi de vulnerables ante sus respectivos padres podría ser un tanto incómodo. Si bien los cuatro adultos aceptaron la relación de ellos a pesar del lazo de sangre, todavía piensan que no es correcto ir y mostrarse el afecto tan libremente por ahí. Así que es común que terminen en los aposentos de uno u otro, o en los jardines cuando nadie ronda cerca.

- ¿Es egoísta de mi parte si entonces pensé que estaba bien si morías conmigo?... – Tenshi cuestionó mientras toca con uno de sus dedos la cicatriz en el pecho de Hyun Ki. Su novio. La persona que ama aún sin poder creer que le ame también de vuelta.

- Quizá lo sea, pero eso no importa. Estaba feliz de poder morir contigo si tú ya habías decidido dejar este mundo… - Hyun Ki le sonrió suavemente, haciendo la camiseta de su novio a un lado para mirar la cicatriz que ahí en su pecho quedó grabada también… - Lo único que me importa ahora es que estamos vivos y que nuestros padres no se oponen a lo nuestro, Tenshi.

El menor Ogazawara asintió sonriendo suavemente, dejándose hacer cuando el gemelo Jung trepó desde su pecho hasta sus labios con un camino de dulces besos que terminó en un duelo de lenguas apasionadas buscando dominio.

- Quiero que hagamos el amor, Tenshi… - susurró con voz ronca, con ojos llenos de deseo, pero sobre todo sentimiento.

- Eres y serás el primer hombre en mi vida, incluso si nuestra primera vez fue confuso y doloroso, todavía sigue siendo el mejor recuerdo que tengo de la primera vez…

………………………………
Recinto Real

- ¿Permites la relación de Hyun Ki con Tenshi pero no puedes siquiera tolerar que a mí me guste Byung hyung? - HyunShik espetó con tanta serenidad como podía, sabiendo que todavía sus padres son justamente eso y le merecen respeto. ¡Pero él también merece que respeten sus sentimientos!

- En apariencia mortal te dobla en edad, ¡podría ser tu padre!

- ¡Pero no lo es! ¡Tú eres mi padre, no él! ¡Y lo quiero!

- Yunho ah, creo que HyunShik tiene razón. No puedes ponerte de lado de Hyun Ki pero darle la espalda a él, después de todo también está enamorado… - Jaejoong señaló a favor de su gemelo.

- ¡Exacto appa, umma lo comprende por qué tú no!

- Es distinto… - terqueó el moreno…

- ¡De qué manera es distinto! – el gemelo se exasperó, y Yunho pensó que se parecía a Jaejoong cuando tenía esos arranques caprichosos.

- Lo es, y punto…

- Yunho ah… - el pelioscuro le nombró en tono de advertencia.

- ¡Es mayor, demasiado mayor a él! – se excusó ante su amante…

HyunShik bufó molesto y con el ceño fruncido salió aprisa del recinto. Yunho vió a Jaejoong y se sintió avergonzado, o algo parecido a esa sensación; su amante le reprueba la actitud y él admite silenciosamente que tal vez, y solo tal vez, ciertamente se está equivocando siendo injusto con uno de sus gemelos.

- Ven aquí… - el pelioscuro le llamó incitándole a acercarse, la sonrisa ladina irradiando sensualidad hizo tragar hondo al moreno. Oh no, no se trata de que no quiera responder a esa insinuante invitación. No, Yunho presiente que su amante le castigará con abstinencia… - ¿Por qué la injusticia con tus hijos?... – preguntó cuando el moreno estuvo a un paso de su silla…

- No es fácil sacarme de la cabeza que Byung Hyun es prácticamente de mi edad, en apariencia humana y como inmortal… - el moreno respondió y a cambio su amante enarcó una ceja con incredulidad…

- ¿Te parece eso más grave que el hecho de que Hyun Ki y Tenshi sean primos? – cuestionó jactándose de las tonterías sin sentido que su amante tomaba por razones de peso en esta situación. El Diurno bufó sin mayor respuesta que esa… - ¡Estás de broma! ¿Cierto?

- A Byung Hyun le gustan los jovencitos como nuestro HyunShik, tan solo me preocupa que cuando nuestro hijo ya no sea un jovencito a él se le acabe la atracción.

- Tu amigo no parece una persona que se tome las atracciones a la ligera.

- Pero tampoco significa que se trate de un amor duradero como el nuestro, Jaejoong ah.

- No lo sabemos, Yunho ah. Incluso si este romance de HyunShik con Byung Hyun no perdurara larga vida, todavía es el primer amor de nuestro hijo, y si es correspondido, aunque no sea en la misma intensidad, y considerando el hecho de que apoyas a Hyun Ki con Tenshi; creo que HyunShik también merece que le demos la oportunidad de vivir su juvenil amor. El tiempo dirá cuánto perdure.

Yunho suspiró y Jaejoong supo que era su forma de dimitir toda negativa a la relación. Aunque a él también le pareciera extraño no podía hacer ya nada para evitar los amores de sus hijos. Al fin y al cabo tuvieron de dónde heredar ese gusto por lo prohibido.

………………………………
Mansión Park

SooYun ya no veía con malos ojos a Tenshi, por el contrario, ha aprendido a quererlo como parte de la familia, aunque aún a veces envidie su suerte pues su amor por Hyun Ki no se ha desvanecido, tan solo ha aceptado con el pesar en su corazón que el gemelo Jung nunca le entregaría el suyo. A veces sonríe sinceramente cuando les ve juntos, pero aún son más las veces en que suspira y aparta la mirada sabiendo que en su pecho su corazón duele.

- Estoy orgulloso de ti, SooYun…

- Umma… - la adolescente sonrió suavemente…

- Si Hyun Ki no pudo corresponder tus sentimientos es porque tu verdadero amor aún anda por ahí, o quizá ni siquiera ha nacido… - el castaño consoló a su hija. Después de todo así más o menos fue su historia con Yoochun. SooYun asintió y ayudó a su umma a preparar la mesa, esta noche Kenji cenaría ahí, y no quería perderse por nada del mundo la escena que se montaría su appa celoso por su hermano… - Sé lo que estás pensando… - Junsu sonrió a su hija, riendo luego juntos porque saben bien cómo se verá aquello.

Así que, a la hora de la cena, con Kenji ahí muy guapo y calladito, todos se sentaron a esperar el arribo del jefe de la casa. ChulSoo estaba sentado junto a su novio, mientras que SooYun terminaba de preparar algo en la cocina y Junsu regresaba sentándose en el sofá frente a ellos.

- ¿Y bien? ¿Algo que necesite saber?

- Junsu hyung primero que nada, quiero que sepa que siento mucho lo que pasó con… - el híbrido carraspeó visiblemente nervioso… - con su ropa, no tenía idea.

- Imagino cómo es que mi camiseta terminó arruinada y no ayuda mucho chicos, consiento su relación porque creo que hacen una linda pareja y de verdad se quieren mucho, pero no por eso deben ir dejándose llevar por ese lado salvaje que poseemos por nuestra naturaleza nocturna. Y menos si alguno usa ropa que no les pertenece… - el castaño dijo con cierto rintintin que Kenji no supo si era señal de algo bueno… o si debería preocuparse más por las reacciones de Junsu hyung que de Yoochun hyung.

- Lo… lo tomaremos muy en cuenta, Junsu hyung.

- Sé que así será… - el castaño sonrió aún más. Y ChulSoo pensó que de pronto hacía demasiado calor ahí y necesitaba salir. Está avergonzado… - Ahora, van a hablar con Yoochun, ¿bien?… - los adolescentes asintieron.

Más tarde cuando el pelinegro llegó y vio ahí al trillizo, agudizó la mirada inconscientemente, mirando con detenimiento sus manos entrelazadas antes de que ellos se separaran al darse cuenta de que habían sido pillados por el adulto.

- Yoochunnie… - el castaño le recibió con un beso corto, tomando su gabardina y jalándole a la estancia… - los chicos quieren hablar contigo…

- No… - el pelinegro dijo con voz ronca. Todo y que aún no le dicen nada.

- Yoochun ah… - el centinela lo nombró con tono dulce… sí, ese tipo de dulzura que suena más a advertencia que nada. Entonces el pelinegro gruñó y se levantó por un vaso de whisky; y Junsu instó a los chicos a hablar…

- Yoochun hyung yo… - el trillizo volvió a carraspear, sintiendo cómo la profunda mirada del mayor casi podía intimidarle. Pero vamos, que tarde o temprano tiene que enfrentarlo, ¿no? Además no hace nada malo, excepto querer a su crío y hacer cosas pervertidas con él. Un sonrojo se apoderó de las mejillas del trillizo y por alguna razón su vergüenza se contagió al gemelo Park…

- ¿Tú…? – el pelinegro apremió…

- Quiero pedirle su consentimiento para salir con ChulSoo, porque realmente estoy enamorado de él y quisiera sentirme en libertad de sujetar su mano o besarle aún si usted o Junsu hyung están mirando… - soltó de corrido, notando cómo su torso se relaja tras soltar el aire contenido en sus pulmones de purititos nervios.

- Agarrarse de la mano y besarse, ¿sólo eso?... – Yoochun preguntó y Kenji agradeció que no tuviera habilidades telepáticas porque su pensamiento fue “frente a usted sí, porque cuando nos escondamos por supuesto que haré mucho más que eso”… - Cuida lo que piensas, muchacho… - Kenji inevitablemente se tensó. ¡Cuándo adquirió poderes telepáticos! – No necesito leerte la mente para adivinar lo que el brillo en tus pupilas expresa… - ¡Con que era eso!

- Appa…

- Bien…

- ¿Eh? – lanzaron el monosílabo los adolescentes.

- Mientras no me entere de sus intimidades está bien. Y ante mis ojos solo han de tomarse las manos y besarse ¡besos inocentes!

- Amargado y celoso… - canturreó Junsu sumamente divertido, mientras que SooYun reía quedito para que su padre no fuese a tomarla contra ella en el futuro. Tarde o temprano se ha de enamorar de alguien que pueda corresponderle. Y presiente que entonces appa será un poco más amargado y celoso… - ¡A cenar! SooYun se ha lucido con los platillos…

Kenji y ChulSoo respiraron casi aliviados. Al menos Yoochun no había hecho mayor drama. La familia y el novio del gemelo se sentaron a la mesa; Junsu sonrió feliz. Este es el tipo de escenas que quiere tener más a menudo en sus vidas.


*****
Estados Unidos
Virginia

Tras haberse transformado en vampiro, Reid estaba aprendiendo aún sobre el comportamiento real de estos, es difícil leer y aún verlos, a actuar como uno de ellos. Además tenía que acostumbrarse a medir su fuerza e incluso su velocidad…

- No es tan difícil, prettyboy… - Derek sonrió ligeramente divertido, pero sobre todo cariñoso. El chico ha intentado una vez más no echar a perder otro libro.

- Lo dices porque llevas siglos siendo vampiro… - Reid rezongó visiblemente frustrado. Los mechones castaños algo más largos y ondulados estaban totalmente desordenados luego de tanto alborotárselos él mismo.

- Es cosa de práctica… - Derek le guiñó el ojo y él atinó a sonrojarse y evadir la mirada… - Hey, ¿no crees que va siendo hora de que hablemos?

- Estamos hablando ahora…

- Hablar de lo que pasó en Wudang…

- Oh, no hay nada que hablar acerca de Wudang. Todo salió bien, Hyun Ki, Tenshi y tú están vivos, es lo único que importa…

- Reid…

- Aparte de eso no creo que haya nada que deba hablarse más…

- ChangMin me dijo acerca de cómo pude salvarme de las heridas de Katoh.

- Está bien, ya te he dicho que no es tan malo esto de ser vampiro…

- Te dije que me gustas, y creo que te gusto también, Reid… - el vampiro gladiador dijo algo más firme, sonriendo luego de ver que el muchacho le mira un segundo para inmediatamente evadir de nuevo su mirada y balbucear incoherencias… - ¿No crees que merecemos una oportunidad?

- Pero Derek, tú mereces estar con alguien que sea más… popular, que encaje más con el tipo de persona que eres…

- Qué tonterías estás diciendo…

- Mírate. Mírame. Derek eres un hombre apuesto, musculoso, inteligente, popular entre las chicas, e incluso entre chicos a decir verdad. Y yo solo soy un chico delgado y debilucho que vive metido en libros como el nerd que es.

- ¿Vas a seguir diciendo tonterías o vas a mirarme, Reid?... – el muchacho levantó la mirada, sus claras mejillas arreboladas de carmesí… - Me gustas, te quiero más que a ninguna chica o chico que conozca, o haya conocido antes. Así que ahora solo respóndeme esto, ¿quieres ser mi novio?... – los ojos del muchacho se abrieron de par en par y el rostro se le coloreó a tope… - aunque planeo vivir aún muchos, muchos años; no quiero esperar tanto por una respuesta, prettyboy…

- Esa fue una pregunta demasiado directa. Todavía ni siquiera me he acostumbrado a ser vampiro, o a entender lo que siento y…

- Reid…

- Necesito pensarlo…

- No lo pienses demasiado, esto no es cuestión de raciocinios sino de sentimientos… - el vampiro gladiador se inclinó sobre la mesa hasta dejar sus rostros a escasos centímetros de distancia… - voy a darte un adelanto de las maravillas que puedo ofrecerte… - dijo con una sonrisa y antes de que cualquier palabra pudiera salir de labios del muchacho, Derek lo besó. Un beso suave, lento y algo torpe porque Reid estaba tembloroso, inseguro, asombrado y nervioso. Este era su primer beso real… - Así que, no lo pienses mucho, prettyboy… - sonrió y dejando un beso sobre la nariz respingada del muchacho, le dejó a solas. Al menos por ahora.

*****
Seúl, Corea
Palacio del Este (Changdeokgung)

Con todos ahí reunidos, Yunho no pudo negarse incluso a la presencia de Byung Hyun, Jaejoong lo ha invitado. Y HyunShik está sumamente emocionado por la presencia del ninja centinela.

- Mi Lord… - el ninja hizo una venia al moreno cuando éste se acercó…

- ¿HyunShik te gusta?

- ¿Está usted preguntándomelo como Señor, como padre, o como amigo?

- Digamos que como padre y amigo, por ahora más como amigo…

- HyunShik me gusta mucho. Pero no es solo que me guste. Estoy enamorado de él.

- Si como Señor me opusiera, ¿aún cederías a ese sentimiento?

- Voy a responderle esto a mi amigo, pero sé que el padre y mi Lord también lo escucharán. No quiero faltarle al respeto, pero HyunShik es todo lo que mis ojos miran, lo que mi mente piensa, lo que mi corazón desea. Si ha de oponerse, entonces solo nos dejaría la alternativa de la clandestinidad.

- Mejor que te tomes las cosas con calma con mi hijo. Y si algún día te atreves a herirlo de la manera que sea, te aseguro que mi espada será lo último que tus ojos verán, lo que tu mente no pueda detener y lo que te atraviese el corazón… - Yunho dijo con demasiada seriedad. Pero al cabo de unos minutos de miradas intensas, ambos hombres sonrieron… - Bienvenido a mi familia, Byung Hyun.

- Gracias, Yunho ah…

- ¡Hyung! – HyunShik prácticamente se le colgó del brazo cuando se acercó, ignorando olímpicamente a su padre. No tenía intenciones de hacerle caso respecto a renunciar al ninja… - Umma ha preparado unos platillos exquisitos, ¿quieres probar?

- HyunShik… - dijeron ambos hombres a la vez. El menor les miró, y entonces Yunho palmeó la espalda del ninja susurrando un “bienvenido” que el gemelo no supo interpretar hasta que el ninja entrelazó sus manos… - ¿Te gustaría tener una cita conmigo?... – la sonrisa del menor se amplió brillante. Y mientras aprovecha la situación para empinarse y besarle apasionadamente, Jaejoong mejor besaba también a Yunho antes de que le afloraran los celos de padre.

Por otro lado, ChangMin enarcó una ceja al ver a sus hijas correteando por ahí como si nada. Como si no llevasen vestidos tan cortos y tacones altos…

- ¡Yah! ¡Es que acaso piensan salir!

- Por supuesto umma, iremos a un antro cuando la cena termine… - Min Jee y Mi Young sonrieron quitadas de la pena, corriendo por SooYun (que llevaba vestido de cuero para los celos posesivos de Yoochun) e ignorando los gritos de su umma.

- ¿No se supone que yo debería ser el appa celoso sobreprotector? – Kenryu cuestionó en su oído, mordisqueándole el lóbulo impúdicamente.

- No, tú lo que eres es un appa consentidor. ¡Demasiado consentidor!

- Son jóvenes, ChangMin…

- ¿Y por eso debo despreocuparme por cómo van por la vida divirtiéndose?

- No nos despreocupamos, ChangMin. Tan solo no las asfixiamos con restricciones.

- ¿Y si algo les pasa?

- ChangMin… - el híbrido le miró directamente a los ojos… - ¿En serio piensas que ahora alguien puede dañarlas? Temo más por cualquier idiota que piense siquiera en intentar sobrepasarse, incluso si se trata de un vampiro o un licántropo; nuestras hijas todavía son más fuertes que cualquiera, inteligentes y… - un beso profundo para atontarle un poco… - siguen saliendo con su guardia personal, si algo va realmente mal seré el primero en salir corriendo en su ayuda. Todavía puedo ver a través de sus ojos, así que solo relájate, no van a hacer ninguna estupidez.

- Está bien. Solo porque confío ciegamente en ti, Kenryu idiota… - el morocho sonrió atrayéndole entonces él para besarle.

Y así, con toda la familia reunida, cotilleos, juegos y bromas. Las criaturas de la noche brindaron a la luz de la luna llena, por los lazos que les unen.



FIN