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viernes, 6 de diciembre de 2013

break Up the Dark




Título: BREAK UP THE DARK
 Estado: TERMINADO
Autora: Felina
Arte: Maki
Parejas: YunJae, YooSu, KenMin
Género: Romance, Suspenso, Fantasía
Clasificación: NC-18
Advertencia: Lemon (Probablemente en la mayoría de los capítulos)
Resumen: En un mundo donde la paz nunca es eterna y la ambición humana no cesa; licántropos y vampiros se verán envueltos en una nueva guerra de poder, ambiciones, injurias, pasión, lujuria y pecado. ¿Conociste tu profunda oscuridad? Prepárate para desgarrarla en su más sombría realidad.



domingo, 17 de febrero de 2013

BONUS 7 KenMin



Pues aquí estamos *-* en el último bonus del fic, y por tanto cerrando definitivamente esta entrega. He disfrutado enormemente compartiendo este proyecto con ustedes, y agradezco de antemano todos los comentarios que han dejado, he leído todos y cada uno de ellos y me ha dado gusto saber sus reacciones, conocer las expectativas y alimentarles un poco más ese amor por los bebos. 


**BONUS (Parte 7)**

**//**//**//**//**


*****
Palacio del Este (Changdeokgung)
Recinto del principado.

Kenryu le observa –en realidad siempre lo hace, incluso si estuvo en coma, todos sus sentidos estuvieron al pendiente de su amante–, el híbrido nota al morocho inquieto, le ve caminar de aquí para allá casi con aire taciturno, algo le preocupa y él no sabe qué es esta vez. Se acerca con la intención de cuestionar, apoya su mano en el hombro de ChangMin y él le responde con un sorpresivo ataque que le hizo gemir adolorido y revelar su naturaleza nocturna casi por instinto. ChangMin ha clavado sus largas uñas en sus hombros al tiempo que le empujó firmemente contra el suelo respirando pesadamente.

- ChangMin ah… - gruñe volviendo a ocultar su naturaleza nocturna, sujetando las muñecas de su amante y jalándolas fuera de su cuerpo.

- ¡Kenryu! – el morocho recién parece enfocarle y parpadea visiblemente confundido. Algo le sucede y no está seguro de lo que es.

- Está bien. Parece que solo estabas algo perdido en tus pensamientos… - sostiene la mirada de su amante y le hace temblar, el morocho no gusta de este tipo de observación particularmente, le hace sentir vulnerable y con el alma al desnudo… - Oh, hay algo ahí que no me hubiera esperado, ChangMin ah… - una sonrisa se curva en labios del japonés y el morocho parpadea todavía más confundido.

- Ken… - le nombra a medias, jadeando en medio de ese beso salvaje pero dulce que de pronto recibe.

Kenryu se hace de su boca como si de la nada la vida le fuese a depender de ello. ChangMin se deja arrastrar, no le importa en absoluto ser besado así o como se le antoje a su amante. Se siente demasiado bien como para negarse. De pronto le arden las mejillas, pareciera que se ha avergonzado por el intenso beso compartido, se queda medio atontado cuando el pelicastaño se separa de sus labios comenzando a depositar besos por su rostro demasiado contento al parecer solo porque sí.

ChangMin no ha ocultado su naturaleza nocturna, siguen ahí las largas y filosas uñas, los colmillos desarrolados y sus iris azules dándole ese toque místico y seductor al morocho. A Kenryu parece no importarle esto, él mantiene su forma humana y le besa más, como si no pudiera saciarse de su amante. El morocho busca sus labios de nuevo, se besan fogoso hasta que el aliento les escasea de nuevo y se ven obligados a separarse. ChangMin sujeta el rostro de Kenryu para que le mire a los ojos…

- ¿Por qué la repentina efusión, Kenryu?

- ¿No lo sabes?... – cuestiona sonriendo de medio lado, ampliando la sonrisa cuando el morocho niega con la cabeza… - ¿No lo sientes? – pregunta de nuevo, llevando una de sus manos al vientre plano de su amante.

ChangMin abre los ojos desmesuradamente sin poder creer que ha interpretado apropiadamente lo que su amante intenta decirle. Sostiene la mirada de Kenryu y en silencio le pregunta si está diciendo lo que cree que le está diciendo. El pelicastaño asiente vigorosamente y le carga en vilo dando vueltas con él entre sus brazos, las piernas del morocho se anclan automáticamente a la cintura de su amante para sustentarse a su cuerpo y sonríe medio confundido pero gratamente feliz. Es raro pero todavía lo suficientemente valioso como para considerar festejarlo.

- Espera. ¿Cómo lo sabes?... – el morocho le pregunta unos instantes después, cuando finalmente su amante deja de darles vueltas. Kenryu le besa corto antes de responder, acaricia sus mejillas con una mano mientras la otra sigue asida a su cintura sin querer soltarle, todavía sosteniéndole alzado del piso. 

- Lo vi en tus ojos. Además, esa actitud tuya de defensa por instinto, solo te la llegué a ver cuando estabas embarazado de Tenshi. Y bueno, estos días has tenido cada antojo… - suelta con una risa alborotada, besándole más y llevándole con prisas a la habitación. Ahora solo quiere hacerle el amor.

Apenas entran ambos se abrazan de nuevo al cuerpo del otro, se devoran los labios y dejan correr sus manos a tientas deshaciéndose de las ropas del otro, no importa si las desgarran, solo necesitan el contacto piel a piel. Los jadeos aparecen de inmediato, los húmedos besos y las ardientes caricias. Kenryu le empuja contra un muro, le apresa contra la superficie y usa su cuerpo para presionarle contra el frío muro, sus dedos vagan por toda piel a su alcance, sus labios no se despegan más que lo suficiente para tomar otro poco de aire y continuar con la sabrosa labor de comerse los labios. ChangMin no para de jadear, gime bajito ahogado entre besos, entre ese calor exquisito que sofoca sus sentidos y le hace sentir un poco mareado.

A ChangMin no le extraña sentir las manos de Kenryu separando sus glúteos y levantar una de sus piernas para hacerse espacio suficiente entre ellas y rozar así su contraída intimidad con la punta de su sensible miembro lo suficientemente erecto como para saber que le haría sangrar un poco entrando así sin ningún tipo de preparación. Pero tras mantener su naturaleza vampira sabe también que la herida sanará rápido y que la estela de incomodidad será expresamente reemplazada por el crudo placer de la unión de sus cuerpos.

- ¡Date prisa, Kenryu! – gime contra sus labios, lamiéndoselos con gula y abrazándose mejor a su cuerpo rodeándole la espalda. Los iris azules se mantienen fijos en las oscuras pupilas de su amante.

- ¿Salvaje?... – cuestiona con tinte divertido, jugando con la punta de su miembro haciendo círculos en torno al anillo deseoso.

- Aprovecha ahora porque en unos meses ni de broma te dejo metérmela así… - el morocho le gruñe desesperado, clavándole las uñas en la espalda y obligándole de aquella manera a revelar su naturaleza híbrida.

Lo cual por cierto, también hace de aquella parte de la anatomía del híbrido un falo más potente que sin miramiento se clava en la comprimida intimidad del morocho.

- ¡Mgh! – ambos gimen. Kenryu de sofocante placer, ChangMin con ligera incomodidad, mordiéndole el cuello al sentir esa húmedad que sabe se debe a la sangre que ha derramado.

Las primeras embestidas de Kenryu arden un poco, todavía no está listo y su intimidad no se ha dilatado lo suficiente, el anillo se ha rasgado y su sangre sigue fluyendo unos instantes más antes de comenzar a sanar gracias a su naturaleza nocturna. Kenryu le sujeta firmemente y embiste con ritmo, ni muy lento ni muy rápido, gime en su oído con aire animal mientras los colmillos de su amante siguen clavados en la piel de su cuello, succionando un poco de su sangre alimentándose de él y sintiendo ambos un peculiar calor correrles en el torrente sanguíneo. Luego simplemente el ritmo aumenta segundo a segundo.

ChangMin gimotea entre gruñidos de placer, se aferra al cuello de su amante y demanda de su boca nuevos besos, aunque algo más cortos e intermitentes pues todos sus signos vitales se han alterado por causa de la excitación. El miembro de Kenryu gana más y más terreno dentro de sí, el roce de su carne caliente entrando y saliendo de su intimidad le hace sentir más febril; su propia erección se fricciona prisionera entre ambos cuerpos pero la estimulación de pronto no le es suficiente.

- Ven… - el híbrido gime con voz ronca, saliendo de su interior y jalándole a la cama.

El morocho es empujado de cara al colchón, su espalda es inclinada hasta que su rostro toca la almohada y su trasero elevado recibe la lengua ansiosa de Kenryu llenándole de saliva. Sus piernas tiemblan un poco y los gemidos guturales que se atascan en su garganta le hacen sentir algo más excitado. Contener los impúdicos sonidos que claman por expresarse le produce esta sensación morbosa de placer.

- ¡Mghh! – gime casi desesperado, tensando las manos en puño y mordiendo (literalmente) la almohada cuando una mano de su amante se cierra sobre la base de su virilidad comenzando a bombear.

Esa mano no tarda en jugar con sus testículos, y la lengua que se entretenía humectando su intimidad, se desliza sinuosa por su ingle y más allá hasta sus testículos, lamiéndolos con lujuria, siguiendo cuesta arriba hasta su tronco. ChangMin de pronto se supo de medio lado sobre el colchón, con el cuerpo de Kenryu acomodado entre sus piernas, por lo que una de ellas estaba elevada en ángulo para mayor espacio para el pelicastaño. La boca del híbrido ha comenzado a succionar tortuosamente su pene, chupando concienzudamente la punta y volviendo a bajar lascivamente hasta la base tragándole por completo, sintiendo el fondo de su garganta y escuchando esas arcadas naturales ante su tamaño. ChangMin casi se siente orgulloso, no es que le importe nada sobre tamaños y esas cosas, pero provocarle estas sensaciones a su amante le ponen más a ser posible.

- ¡Mierda! ¡Tendremos otro pervertido o pervertida como sigas haciendo eso! – gimotea mordiéndose los labios, rasgándoselos con sus colmillos, probando de su sangre pero sanando de inmediato.

Pero Kenryu no dice nada, sigue succionando, cada vez más rápido y fuerte hasta sentir ese sabor agridulce impregnársele en las paredes bucales e instantes después, toda la semilla de ChangMin explotar en su garganta. El pelicastaño traga el semen y sube con besos por el torso del morocho, reparte lamidas y chupa algunas porciones de piel dejando marquitas que no tardan en desaparecer.

- Vuelve a tu forma humana… - le gruñe antes de tironear su labio inferior, queriendo poder dejarle marcas de verdad que no desaparezcan por causa de su naturaleza vampira.

- ¡No me da la gana!

- ChangMin…

El morocho le sostiene la mirada con el ceño fruncido, pero luego de sentir esa estocada con que su amante le penetra de una con frenético salvajismo, él casi (recalquemos el casi) sumiso, cede su vampirismo y conserva su forma humana. El pelicastaño sonríe complacido y le compensa con una nueva ronda de besos y caricias, le chupa los pezones, los besa y los lame, acaricia su vientre plano y le besa particularmente cariñoso, platicando con el pequeño ser que ahora crece ahí dentro, le promete un mundo mejor y ser un padre digno de su grandeza. ChangMin se siente tentado de reclamarle la atención hacia su hijo, pero borra todo pensamiento de su cabeza cuando es de nuevo el único receptor de sus caricias, suspiros, gemidos y besos. De las lentas estocadas que le hacen sentir algo más acalorado y sudoroso.

De pronto este hacer el amor se vuelve una danza romántica y suave. Casi parece un vals. Una fina, delicada y dulce melodía de tonadas calmadas que le hacen sentir tan vulnerable y especial que no importa más nada. Estar unido a Kenryu le recuerda el amor compartido, las aventuras compartidas, las dolorosas experiencias del ayer y las renovadas ganas de vivir cada día.

ChangMin se ancla al cuerpo de Kenryu gimiendo ronco para él, besándole la piel del cuello con devoción; besándole con parsimonia, con detenimiento y absoluto cariño. Nunca podría encontrar mejor complemento que este hombre que ha sabido no solo enseñarle a amar, sino también a perdonar, confiar y solar. Kenryu ha sido la luz de su oscura vida, no solo por la obvia naturaleza nocturna, sino también por la difícil historia de su existencia. De una forma u otra, Kenryu había ayudado a que su padre Won Dae se diera cuenta de que él como hijo ilegítimo todavía tenía todo el derecho de ser amado como hijo de su madre. Kenryu le ha dado la dicha de una familia (la que incluso se incrementará aún más algunos meses después), le ha dado todo cuanto ha necesitado, ha estado con él en los momentos más difíciles, como en los más hermosos de su vida.

Así, con aquellos pensamientos revoloteando en su nublada mente seducida por el placer de las penetraciones y el roce piel a piel con su amante, el morocho tensa el cuerpo al sentir todo ese avasallador calor centrándosele en el bajo vientre, y casi instintivamente se aferra más al cuerpo del pelicastaño, gimiendo más ronco y luchando desde ya contra las oleadas de placer que parecen romper en su espalda baja arrastrándole al inevitable orgasmo. Los cuerpos sudorosos y febriles caen de lleno entre las revueltas mantas, el aroma a sexo y el asfixiante calor de la habitación es todo lo que flota entre aquellas paredes.

Un suave beso y una sonrisa, sus cuerpos entrelazándose al instante y la promesa muda de todo el amor posible en adelante. No hace falta pronunciar palabra alguna en aquel momento. Todavía tienen una larga vida por delante para compartir.

*****

- ¡SooYun eres peor que tu hermano! ¡Joder, Junsu ayúdame! – Park está que no haya su lugar porque sí, su pequeña princesita ha decidido comenzar a salir con un chico recientemente. Un chico que por supuesto, no le agrada al lycan.

- No hables así, Chunnie… - el castaño le fulmina con la mirada e ignora el bufido de su amante, centra su mirada en su hija y le toma unas fotos para el recuerdo.

- Umma, es vergonzoso… - le rezonga lindamente, ruborizándose tenuemente y sintiéndose más niña de lo que nunca. Aunque 19 años rebozan ya en su juvenil apariencia femenina.

- Procura no llegar tarde o tu padre se pondrá bestia y querrá salir en tu búsqueda… - le sonríe orgulloso, acomodando el flequillo en la frente de su hija.

- Estaré a tiempo en casa… - sonríe y da un beso rápido en la mejilla de su umma, y uno más en la de su appa aunque éste solo le gruña todavía receloso de la cita de su hija…

- Mostrar un poco más de felicidad por tu hija no te vendría mal, Yoochun ah… - otro bufido… - Me da gusto que haya encontrado a alguien, así se que su corazón ha comenzado a sanar… - murmura y sin necesidad de mirar a su amante sabe que éste ha suavizado su expresión y bajado considerablemente sus celos.

Junsu tiene razón, aunque Yoochun de momento no vaya a decirlo. Le da mucho gusto saber que su preciada princesa no sufre más por el amor no correspondido de Hyun Ki.

*****

Para cuando la tripa de ChangMin lucía de unos seis meses de gestación, la probable noticia de más embarazos se coló rápidamente entre las familias. ¿Saber si era así o no? Eso me temo, queridas lectoras, no lo sabremos con certeza pues las páginas de esta historia han llegado a su fin.


¿Han comprendido realmente cuál es el punto de quiebre de su profunda oscuridad?



**//**//**//**//**
FIN



martes, 29 de enero de 2013

EPÍLOGO



 Bueno pues estamos terminando otro proyecto más *---* después de largo, largo tiempo encontré una brecha de inspiración que me permitió llegar a este punto. Ese "esperado" FIN que nos deja cierto sabor agridulce a muchas, en lo personal estoy contenta y satisfecha con el resultado del fic. Aunque en sus inicios la idea era llevar más o menos la misma línea algo más lemonosa que su antecesor DARKNESS DEEP, me agradó el curso que tomó, quizá menos parte pervert pero creo que la historia en sí fue suficiente para capturar a más de un lector. 

BREAK UP THE DARK hoy llega a su final *se emociona* todo y que en algún momento no tenía idea de cómo continuarlo, las ideas un día decidieron hacer clic y aquí está el resultado. No sé qué impresión dejará en ustedes pero espero que sea por lo menos agradable. 

Y como sé que aún algunas querrán esa dosis lemonosa que bien pudo faltarle al fic, me pondré a trabajar en bonus pornosos para ustedes siempre que sus comentarios excedan los 60 al menos, venga que Maki me ha dicho que las invitaciones son más que eso pero parece que sigue siendo difícil obtener sus palabras por una razón u otra, vamos a hacer todas un esfuerzo, ¿vale? ;D 

Se les quiere~ y gracias, muchas gracias por haberme acompañado en un proyecto más. 


**/EPÍLOGO/**

**//**//**//**//**

Seúl, Corea
Mansión Park

Junsu había terminado por sacar prácticamente toda su ropa del clóset, las prendas regadas en la cama y los muebles –incluso en el alfombrado piso– daban a entender que una revolución había pasado ahí. El castaño suspiró y volvió a repasar la ropa sucia en el cuarto de lavado sin éxito alguno. Finalmente mientras volvía a la planta alta, su hijo entró en el lobby con una fruta en las manos…

- ChulSoo, de casualidad no has visto mi camiseta blanca, la que tiene bordados semitransparentes… - el castaño preguntó aguardando en uno de los escalones a media subida…

- ¿Eh?... ¡Ah!... Esto, umma, verás… - la fruta fue a dar al piso; por supuesto, el gemelo Park de inmediato recordó el fin que había tenido aquella prenda.

- ChulSoo… - el castaño achicó la mirada, recordando entonces que la última vez que había visto esa prenda fue justamente el día que su hijo se la pidió prestada para salir con Kenji.

- ¡Kenji tuvo la culpa por ser todo un salvaje! – exclamó con las mejillas sonrojándosele a tropel.

- Qué tiene que ver Kenji con… ¡Oh por dios! – el castaño se cubrió la boca al comprender la situación.

- ¡La hizo trizas! – profirió con aspavientos nerviosos.

- Quiero ver a Kenji ahora mismo… - Junsu dijo de pronto con suma seriedad.

- Pa…Para qué, umma… - si appa molesto daba miedo, umma molesto daba más.

- Ahora, ChulSoo… - el castaño advirtió antes de continuar escaleras arriba y ordenar nuevamente su habitación. No tendría otra opción que cambiar sus planes para esa noche… - y yo que quería darle una sorpresa a mi Chunnie… - señaló con puchero en los labios como si no fuese el adulto ahí.

ChulSoo no tuvo más remedio que ir al teléfono y llamar a su novio.

- Umma quiere que vengas…

- Para qué

- No sé… - mintió deliberadamente. Como le dijera para qué era seguro no iba, si ya ha notado que su querido novio no ha hecho otra cosa que evadir el momento de hablar con sus padres sobre su relación.

- ¿No sabes?

- ¡No! ¡Y mejor te das prisa, a umma le gusta la puntualidad! – resopló y colgó el auricular con cero tacto. Molesto y vergonzado… - ¡Umma, por qué me heredaste tu actitud pasiva! – chilló, así tal cual como el castaño cuando le hace algún reclamo infantil al pelinegro. Pero Junsu ni siquiera se asomó al pasillo, estaba muy ocupado ordenando y decidiendo qué ponerse, con todo y que él no es vanidoso.

- Tan lindo hermanito… - SooYun apareció bajando rápidamente las escaleras, sonriendo divertida por la actitud de su hermano.

- ¡Tú cállate! – espetó al rojo vivo, sumamente avergonzado de su propia pasividad.

- Uy sí, qué genio, quizá necesites algo de acción menos pasiva… - la gemela bromeó más que encantada con los aspavientos de su hermano.

- ¡Consíguete un novio! – le chilló molesto, pero arrepintiéndose casi al instante porque la sonrisa de su hermana se redujo a una mueca sutil de tristeza… - lo siento…

- No tienes por qué, oppa. Me estoy acostumbrando a saber que Hyun Ki esté con Tenshi… - la gemela esbozó una sonrisa algo más amplia esa vez, aunque no dejase de verse algo triste por ello.

- Pero en verdad, sal más a menudo, hermana; al menos te distraerías…

- Lo sé… - SooYun abrazó a su hermano repentinamente… - Me da gusto saber que todos estamos bien, ¿sabes? Cuando estuve cautiva por Katoh solo podía pensar en disculparme con ellos, sobre todo con Tenshi, porque en los últimos días solo pensaba en hacerle daño, en hacerle quedar mal ante todos, me empeciné en verle como traidor y nada más. No me di la oportunidad de conocerle como ustedes, ni siquiera quería verle con otros ojos que no fueran de desconfianza.

- Katoh había hecho muy bien sus planes…

- Pero fui la única que desconfió ciegamente de él. Y al final vi con mis propios ojos el grado de dolor que sufrió. Katoh era capaz de tanta maldad, oppa… - la gemela sollozó, y su hermano comprendió que desde aquella experiencia nunca hablaron acerca de nada, que tal vez él debió acercarse y preguntar, o simplemente abrazarla como forma de consuelo, o algo que se le pareciera. Pero no había prestado demasiada atención, la guerra había terminado y cuando ellos se alzaron con la victoria todos habían continuado simplemente con sus vidas.

- SooYun…

- Él me lo dijo en una ocasión en que me separó de Min Jee y Mi Young; Katoh dijo que tal vez si yo hubiera sido hija de ChangMin hyung y Kenryu hyung hubiera sido diferente. Dijo cosas horribles, y cómo había usado a Tenshi para llegar donde estábamos, la forma en que se burló de él, de sus sentimientos. Dijo que le había prometido quererlo pero que apenas pudiera deshacerse de nuestros padres y los otros, solamente usaría a la bestia que llevaba dentro.

- No tienes que pensar más en todo eso, SooYun; es pasado y no tienes por qué sentirte culpable de nada. Katoh intentó aprovecharse de las debilidades de todos, ¿olvidas cómo me puse yo cuando nos derrotó en Rumania? Ese tipo de cosas son las que él buscaba, pero en lugar de hacernos más débiles a pesar de mostrarnos nuestras faltas, creo que nos hicimos más fuertes y poderosos, porque conocemos nuestros límites. Sabemos amar, también odiar; y sobre todo perdonar.

La gemela Park miró a su hermano y sonrió, con aquellas gotas de lágrimas contenidas en sus ojos soltándose suavemente sin llegar a ser un llanto copioso. La adolescente se limpió los ojos con las manos y volvió a sonreír, algo más cristalino y sincero. Le dio un beso en cada mejilla a su hermano y murmuró un gracias por haberle escuchado, por haberle dicho aquello que probablemente necesitaba escuchar. Arriba, mirando con cuidado y escuchando con sus oídos de lobo, Junsu sonrió contento al ver a sus hijos en armonía también. Sí, así es como se sabe que la guerra ha terminado, cuando todo vuelve lentamente a su cauce.

………………………………
Palacio del Este (Changdeokgung)

Kenryu junto con ChangMin terminaron de guardar algunas cosas en el pórtico de la parte trasera de los jardines del Palacio. Había cosas ahí que traían recuerdos de la infancia de sus hijos, de los buenos y no tan buenos momentos pasados.

- ¿Era todo?

- Sí… - el morocho se sacudió las manos y suspiró al ver aquellas cajas amontonadas con recuerdos del ayer. De alguna manera esto era extraño, porque durante sus largos años de vida, nunca sintió esta añoranza tan mortal.

- ¿Estás bien? – el híbrido le abrazó por la espalda, notando ese ligero sonrojo en las morenas mejillas de su amante. Pareciera como si todo lo pasado le hubiese hecho más vulnerable, más sensible a sus propias emociones. Y eso le encantaba.

- Estoy bien, Kenryu… - sonrió y se apoyó del todo en el pecho tras de sí, dejando que le besara el pelo y acariciara sus manos con sus dedos, entrelazándolas con cariño… - Estoy contento de que todo haya terminado. Pero al mismo tiempo me siento extraño, tantos recuerdos que guardar, como si no fuesen a perseguirnos el resto de nuestras vidas.

- Son memorias que siempre van a estar ahí, pero solo volveremos a ellas cuando sea altamente necesario, ChangMin ah…

- ¿Como por ejemplo si otra guerra llegase a venir?…

- Por ejemplo… - admitió el pelicastaño, girándole para mirarle de frente, besándole despacio mientras ambos tratan de mandar al fondo de su mente los pensamientos de todas esas vidas conocidas en su sangre. Los códigos siguen y seguirán ahí, hasta que la muerte finalmente les alcance.

………………………………
Habitaciones de Tenshi

Desde que pudieron sobrevivir milagrosamente en la última batalla, Tenshi y Hyun Ki habían iniciado una relación particularmente cariñosa, aunque se ocultaban para demostrarse todo ese amor porque ambos sentían que mostrarse asi de vulnerables ante sus respectivos padres podría ser un tanto incómodo. Si bien los cuatro adultos aceptaron la relación de ellos a pesar del lazo de sangre, todavía piensan que no es correcto ir y mostrarse el afecto tan libremente por ahí. Así que es común que terminen en los aposentos de uno u otro, o en los jardines cuando nadie ronda cerca.

- ¿Es egoísta de mi parte si entonces pensé que estaba bien si morías conmigo?... – Tenshi cuestionó mientras toca con uno de sus dedos la cicatriz en el pecho de Hyun Ki. Su novio. La persona que ama aún sin poder creer que le ame también de vuelta.

- Quizá lo sea, pero eso no importa. Estaba feliz de poder morir contigo si tú ya habías decidido dejar este mundo… - Hyun Ki le sonrió suavemente, haciendo la camiseta de su novio a un lado para mirar la cicatriz que ahí en su pecho quedó grabada también… - Lo único que me importa ahora es que estamos vivos y que nuestros padres no se oponen a lo nuestro, Tenshi.

El menor Ogazawara asintió sonriendo suavemente, dejándose hacer cuando el gemelo Jung trepó desde su pecho hasta sus labios con un camino de dulces besos que terminó en un duelo de lenguas apasionadas buscando dominio.

- Quiero que hagamos el amor, Tenshi… - susurró con voz ronca, con ojos llenos de deseo, pero sobre todo sentimiento.

- Eres y serás el primer hombre en mi vida, incluso si nuestra primera vez fue confuso y doloroso, todavía sigue siendo el mejor recuerdo que tengo de la primera vez…

………………………………
Recinto Real

- ¿Permites la relación de Hyun Ki con Tenshi pero no puedes siquiera tolerar que a mí me guste Byung hyung? - HyunShik espetó con tanta serenidad como podía, sabiendo que todavía sus padres son justamente eso y le merecen respeto. ¡Pero él también merece que respeten sus sentimientos!

- En apariencia mortal te dobla en edad, ¡podría ser tu padre!

- ¡Pero no lo es! ¡Tú eres mi padre, no él! ¡Y lo quiero!

- Yunho ah, creo que HyunShik tiene razón. No puedes ponerte de lado de Hyun Ki pero darle la espalda a él, después de todo también está enamorado… - Jaejoong señaló a favor de su gemelo.

- ¡Exacto appa, umma lo comprende por qué tú no!

- Es distinto… - terqueó el moreno…

- ¡De qué manera es distinto! – el gemelo se exasperó, y Yunho pensó que se parecía a Jaejoong cuando tenía esos arranques caprichosos.

- Lo es, y punto…

- Yunho ah… - el pelioscuro le nombró en tono de advertencia.

- ¡Es mayor, demasiado mayor a él! – se excusó ante su amante…

HyunShik bufó molesto y con el ceño fruncido salió aprisa del recinto. Yunho vió a Jaejoong y se sintió avergonzado, o algo parecido a esa sensación; su amante le reprueba la actitud y él admite silenciosamente que tal vez, y solo tal vez, ciertamente se está equivocando siendo injusto con uno de sus gemelos.

- Ven aquí… - el pelioscuro le llamó incitándole a acercarse, la sonrisa ladina irradiando sensualidad hizo tragar hondo al moreno. Oh no, no se trata de que no quiera responder a esa insinuante invitación. No, Yunho presiente que su amante le castigará con abstinencia… - ¿Por qué la injusticia con tus hijos?... – preguntó cuando el moreno estuvo a un paso de su silla…

- No es fácil sacarme de la cabeza que Byung Hyun es prácticamente de mi edad, en apariencia humana y como inmortal… - el moreno respondió y a cambio su amante enarcó una ceja con incredulidad…

- ¿Te parece eso más grave que el hecho de que Hyun Ki y Tenshi sean primos? – cuestionó jactándose de las tonterías sin sentido que su amante tomaba por razones de peso en esta situación. El Diurno bufó sin mayor respuesta que esa… - ¡Estás de broma! ¿Cierto?

- A Byung Hyun le gustan los jovencitos como nuestro HyunShik, tan solo me preocupa que cuando nuestro hijo ya no sea un jovencito a él se le acabe la atracción.

- Tu amigo no parece una persona que se tome las atracciones a la ligera.

- Pero tampoco significa que se trate de un amor duradero como el nuestro, Jaejoong ah.

- No lo sabemos, Yunho ah. Incluso si este romance de HyunShik con Byung Hyun no perdurara larga vida, todavía es el primer amor de nuestro hijo, y si es correspondido, aunque no sea en la misma intensidad, y considerando el hecho de que apoyas a Hyun Ki con Tenshi; creo que HyunShik también merece que le demos la oportunidad de vivir su juvenil amor. El tiempo dirá cuánto perdure.

Yunho suspiró y Jaejoong supo que era su forma de dimitir toda negativa a la relación. Aunque a él también le pareciera extraño no podía hacer ya nada para evitar los amores de sus hijos. Al fin y al cabo tuvieron de dónde heredar ese gusto por lo prohibido.

………………………………
Mansión Park

SooYun ya no veía con malos ojos a Tenshi, por el contrario, ha aprendido a quererlo como parte de la familia, aunque aún a veces envidie su suerte pues su amor por Hyun Ki no se ha desvanecido, tan solo ha aceptado con el pesar en su corazón que el gemelo Jung nunca le entregaría el suyo. A veces sonríe sinceramente cuando les ve juntos, pero aún son más las veces en que suspira y aparta la mirada sabiendo que en su pecho su corazón duele.

- Estoy orgulloso de ti, SooYun…

- Umma… - la adolescente sonrió suavemente…

- Si Hyun Ki no pudo corresponder tus sentimientos es porque tu verdadero amor aún anda por ahí, o quizá ni siquiera ha nacido… - el castaño consoló a su hija. Después de todo así más o menos fue su historia con Yoochun. SooYun asintió y ayudó a su umma a preparar la mesa, esta noche Kenji cenaría ahí, y no quería perderse por nada del mundo la escena que se montaría su appa celoso por su hermano… - Sé lo que estás pensando… - Junsu sonrió a su hija, riendo luego juntos porque saben bien cómo se verá aquello.

Así que, a la hora de la cena, con Kenji ahí muy guapo y calladito, todos se sentaron a esperar el arribo del jefe de la casa. ChulSoo estaba sentado junto a su novio, mientras que SooYun terminaba de preparar algo en la cocina y Junsu regresaba sentándose en el sofá frente a ellos.

- ¿Y bien? ¿Algo que necesite saber?

- Junsu hyung primero que nada, quiero que sepa que siento mucho lo que pasó con… - el híbrido carraspeó visiblemente nervioso… - con su ropa, no tenía idea.

- Imagino cómo es que mi camiseta terminó arruinada y no ayuda mucho chicos, consiento su relación porque creo que hacen una linda pareja y de verdad se quieren mucho, pero no por eso deben ir dejándose llevar por ese lado salvaje que poseemos por nuestra naturaleza nocturna. Y menos si alguno usa ropa que no les pertenece… - el castaño dijo con cierto rintintin que Kenji no supo si era señal de algo bueno… o si debería preocuparse más por las reacciones de Junsu hyung que de Yoochun hyung.

- Lo… lo tomaremos muy en cuenta, Junsu hyung.

- Sé que así será… - el castaño sonrió aún más. Y ChulSoo pensó que de pronto hacía demasiado calor ahí y necesitaba salir. Está avergonzado… - Ahora, van a hablar con Yoochun, ¿bien?… - los adolescentes asintieron.

Más tarde cuando el pelinegro llegó y vio ahí al trillizo, agudizó la mirada inconscientemente, mirando con detenimiento sus manos entrelazadas antes de que ellos se separaran al darse cuenta de que habían sido pillados por el adulto.

- Yoochunnie… - el castaño le recibió con un beso corto, tomando su gabardina y jalándole a la estancia… - los chicos quieren hablar contigo…

- No… - el pelinegro dijo con voz ronca. Todo y que aún no le dicen nada.

- Yoochun ah… - el centinela lo nombró con tono dulce… sí, ese tipo de dulzura que suena más a advertencia que nada. Entonces el pelinegro gruñó y se levantó por un vaso de whisky; y Junsu instó a los chicos a hablar…

- Yoochun hyung yo… - el trillizo volvió a carraspear, sintiendo cómo la profunda mirada del mayor casi podía intimidarle. Pero vamos, que tarde o temprano tiene que enfrentarlo, ¿no? Además no hace nada malo, excepto querer a su crío y hacer cosas pervertidas con él. Un sonrojo se apoderó de las mejillas del trillizo y por alguna razón su vergüenza se contagió al gemelo Park…

- ¿Tú…? – el pelinegro apremió…

- Quiero pedirle su consentimiento para salir con ChulSoo, porque realmente estoy enamorado de él y quisiera sentirme en libertad de sujetar su mano o besarle aún si usted o Junsu hyung están mirando… - soltó de corrido, notando cómo su torso se relaja tras soltar el aire contenido en sus pulmones de purititos nervios.

- Agarrarse de la mano y besarse, ¿sólo eso?... – Yoochun preguntó y Kenji agradeció que no tuviera habilidades telepáticas porque su pensamiento fue “frente a usted sí, porque cuando nos escondamos por supuesto que haré mucho más que eso”… - Cuida lo que piensas, muchacho… - Kenji inevitablemente se tensó. ¡Cuándo adquirió poderes telepáticos! – No necesito leerte la mente para adivinar lo que el brillo en tus pupilas expresa… - ¡Con que era eso!

- Appa…

- Bien…

- ¿Eh? – lanzaron el monosílabo los adolescentes.

- Mientras no me entere de sus intimidades está bien. Y ante mis ojos solo han de tomarse las manos y besarse ¡besos inocentes!

- Amargado y celoso… - canturreó Junsu sumamente divertido, mientras que SooYun reía quedito para que su padre no fuese a tomarla contra ella en el futuro. Tarde o temprano se ha de enamorar de alguien que pueda corresponderle. Y presiente que entonces appa será un poco más amargado y celoso… - ¡A cenar! SooYun se ha lucido con los platillos…

Kenji y ChulSoo respiraron casi aliviados. Al menos Yoochun no había hecho mayor drama. La familia y el novio del gemelo se sentaron a la mesa; Junsu sonrió feliz. Este es el tipo de escenas que quiere tener más a menudo en sus vidas.


*****
Estados Unidos
Virginia

Tras haberse transformado en vampiro, Reid estaba aprendiendo aún sobre el comportamiento real de estos, es difícil leer y aún verlos, a actuar como uno de ellos. Además tenía que acostumbrarse a medir su fuerza e incluso su velocidad…

- No es tan difícil, prettyboy… - Derek sonrió ligeramente divertido, pero sobre todo cariñoso. El chico ha intentado una vez más no echar a perder otro libro.

- Lo dices porque llevas siglos siendo vampiro… - Reid rezongó visiblemente frustrado. Los mechones castaños algo más largos y ondulados estaban totalmente desordenados luego de tanto alborotárselos él mismo.

- Es cosa de práctica… - Derek le guiñó el ojo y él atinó a sonrojarse y evadir la mirada… - Hey, ¿no crees que va siendo hora de que hablemos?

- Estamos hablando ahora…

- Hablar de lo que pasó en Wudang…

- Oh, no hay nada que hablar acerca de Wudang. Todo salió bien, Hyun Ki, Tenshi y tú están vivos, es lo único que importa…

- Reid…

- Aparte de eso no creo que haya nada que deba hablarse más…

- ChangMin me dijo acerca de cómo pude salvarme de las heridas de Katoh.

- Está bien, ya te he dicho que no es tan malo esto de ser vampiro…

- Te dije que me gustas, y creo que te gusto también, Reid… - el vampiro gladiador dijo algo más firme, sonriendo luego de ver que el muchacho le mira un segundo para inmediatamente evadir de nuevo su mirada y balbucear incoherencias… - ¿No crees que merecemos una oportunidad?

- Pero Derek, tú mereces estar con alguien que sea más… popular, que encaje más con el tipo de persona que eres…

- Qué tonterías estás diciendo…

- Mírate. Mírame. Derek eres un hombre apuesto, musculoso, inteligente, popular entre las chicas, e incluso entre chicos a decir verdad. Y yo solo soy un chico delgado y debilucho que vive metido en libros como el nerd que es.

- ¿Vas a seguir diciendo tonterías o vas a mirarme, Reid?... – el muchacho levantó la mirada, sus claras mejillas arreboladas de carmesí… - Me gustas, te quiero más que a ninguna chica o chico que conozca, o haya conocido antes. Así que ahora solo respóndeme esto, ¿quieres ser mi novio?... – los ojos del muchacho se abrieron de par en par y el rostro se le coloreó a tope… - aunque planeo vivir aún muchos, muchos años; no quiero esperar tanto por una respuesta, prettyboy…

- Esa fue una pregunta demasiado directa. Todavía ni siquiera me he acostumbrado a ser vampiro, o a entender lo que siento y…

- Reid…

- Necesito pensarlo…

- No lo pienses demasiado, esto no es cuestión de raciocinios sino de sentimientos… - el vampiro gladiador se inclinó sobre la mesa hasta dejar sus rostros a escasos centímetros de distancia… - voy a darte un adelanto de las maravillas que puedo ofrecerte… - dijo con una sonrisa y antes de que cualquier palabra pudiera salir de labios del muchacho, Derek lo besó. Un beso suave, lento y algo torpe porque Reid estaba tembloroso, inseguro, asombrado y nervioso. Este era su primer beso real… - Así que, no lo pienses mucho, prettyboy… - sonrió y dejando un beso sobre la nariz respingada del muchacho, le dejó a solas. Al menos por ahora.

*****
Seúl, Corea
Palacio del Este (Changdeokgung)

Con todos ahí reunidos, Yunho no pudo negarse incluso a la presencia de Byung Hyun, Jaejoong lo ha invitado. Y HyunShik está sumamente emocionado por la presencia del ninja centinela.

- Mi Lord… - el ninja hizo una venia al moreno cuando éste se acercó…

- ¿HyunShik te gusta?

- ¿Está usted preguntándomelo como Señor, como padre, o como amigo?

- Digamos que como padre y amigo, por ahora más como amigo…

- HyunShik me gusta mucho. Pero no es solo que me guste. Estoy enamorado de él.

- Si como Señor me opusiera, ¿aún cederías a ese sentimiento?

- Voy a responderle esto a mi amigo, pero sé que el padre y mi Lord también lo escucharán. No quiero faltarle al respeto, pero HyunShik es todo lo que mis ojos miran, lo que mi mente piensa, lo que mi corazón desea. Si ha de oponerse, entonces solo nos dejaría la alternativa de la clandestinidad.

- Mejor que te tomes las cosas con calma con mi hijo. Y si algún día te atreves a herirlo de la manera que sea, te aseguro que mi espada será lo último que tus ojos verán, lo que tu mente no pueda detener y lo que te atraviese el corazón… - Yunho dijo con demasiada seriedad. Pero al cabo de unos minutos de miradas intensas, ambos hombres sonrieron… - Bienvenido a mi familia, Byung Hyun.

- Gracias, Yunho ah…

- ¡Hyung! – HyunShik prácticamente se le colgó del brazo cuando se acercó, ignorando olímpicamente a su padre. No tenía intenciones de hacerle caso respecto a renunciar al ninja… - Umma ha preparado unos platillos exquisitos, ¿quieres probar?

- HyunShik… - dijeron ambos hombres a la vez. El menor les miró, y entonces Yunho palmeó la espalda del ninja susurrando un “bienvenido” que el gemelo no supo interpretar hasta que el ninja entrelazó sus manos… - ¿Te gustaría tener una cita conmigo?... – la sonrisa del menor se amplió brillante. Y mientras aprovecha la situación para empinarse y besarle apasionadamente, Jaejoong mejor besaba también a Yunho antes de que le afloraran los celos de padre.

Por otro lado, ChangMin enarcó una ceja al ver a sus hijas correteando por ahí como si nada. Como si no llevasen vestidos tan cortos y tacones altos…

- ¡Yah! ¡Es que acaso piensan salir!

- Por supuesto umma, iremos a un antro cuando la cena termine… - Min Jee y Mi Young sonrieron quitadas de la pena, corriendo por SooYun (que llevaba vestido de cuero para los celos posesivos de Yoochun) e ignorando los gritos de su umma.

- ¿No se supone que yo debería ser el appa celoso sobreprotector? – Kenryu cuestionó en su oído, mordisqueándole el lóbulo impúdicamente.

- No, tú lo que eres es un appa consentidor. ¡Demasiado consentidor!

- Son jóvenes, ChangMin…

- ¿Y por eso debo despreocuparme por cómo van por la vida divirtiéndose?

- No nos despreocupamos, ChangMin. Tan solo no las asfixiamos con restricciones.

- ¿Y si algo les pasa?

- ChangMin… - el híbrido le miró directamente a los ojos… - ¿En serio piensas que ahora alguien puede dañarlas? Temo más por cualquier idiota que piense siquiera en intentar sobrepasarse, incluso si se trata de un vampiro o un licántropo; nuestras hijas todavía son más fuertes que cualquiera, inteligentes y… - un beso profundo para atontarle un poco… - siguen saliendo con su guardia personal, si algo va realmente mal seré el primero en salir corriendo en su ayuda. Todavía puedo ver a través de sus ojos, así que solo relájate, no van a hacer ninguna estupidez.

- Está bien. Solo porque confío ciegamente en ti, Kenryu idiota… - el morocho sonrió atrayéndole entonces él para besarle.

Y así, con toda la familia reunida, cotilleos, juegos y bromas. Las criaturas de la noche brindaron a la luz de la luna llena, por los lazos que les unen.



FIN