Los escribí casi de recién que terminó el fic, pero solo los había compartido en mi facebook, así que los dejo acá para quien guste leerlos ;D
Advertidas están del YS que es en sus formas lobunas xD y ps el ByungShik fue nada más para satisfacer (?) el morbo de "ver" cm lo hacían en el metro xDDD
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ESPECIAL
YOOSU LOBUNO
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China
Junsu está aburrido. Yoochun se ha marchado
otra vez a una tonta reunión con representantes del grupo Sentinella.
- Se suponía que tendríamos una especie de
vacaciones… - rezonga con pucheros, caminando de nuevo por los jardines de la
amplia mansión de su amante. Ligeras ropas blancas de seda cubren su cuerpo,
pero sus descalzos pies se deslizan por los pastos con gracia. Él está
aburrido, incluso tentado de salir a correr como lobo.
Y lo hace, llegando hasta aquél lago del
que bebe agua hasta que siente aquella tibia humedad en su intimidad,
replegando la peluda cola entre las piernas, girándose tan solo para descubrir
al lycan louxsna relamiéndose el hocico con brillantes ojos negros.
La mente humana del castaño se aturde tras caer en cuenta de la
sensación húmeda de antes. El lobo se sienta sobre sus patas traseras mirando
detenidamente los ojos del louxsna, el hombre dentro de aquel cuerpo animal se
pregunta si es que su amante tendrá acaso cierto morbo por hacer eso en sus formas animales. El
pensamiento eriza incluso el pelaje del lobo y si tuviera la capacidad de
ruborizarse bajo aquella forma, definitivamente lo haría. Con suerte y no es
así.
El lycan louxsna avanzó lentamente hacia el animae fata, su abultada
cola se movía sigilosa de un lado a otro, siempre en alto como si estuviese
ostentando poder y galantería –si el animae fata tuviese tiempo para pensar en
algo más que la repentina vergüenza que le asalta al saberse tan intensamente
observado, sabría que la actitud del lycan louxsna es una forma de cortejo
guiado por el instinto animal que en aquel momento seduce los sentidos de
Yoochun–. Junsu pensó que definitivamente algo raro pasaba con Yoochun hoy.
Además, ¿cómo llegó tan silenciosamente que no le percibió ni por su aroma? Oh
claro, había estado demasiado ocupado siendo aburrido y buscando un poco de
diversión en el bosque como para percatarse, tanta tranquilidad le hacía bajar
la guardia. O quizá era que de hecho inconscientemente sabía que no había
motivo para “temer” la presencia de su amante. Cosa de instinto si hay que
ponerlo en algún término coloquial.
Cuando el lycan louxsna se detuvo ante el animae fata, el hocico del
lobo mayor descendió hasta rozar el de su congénere, nariz con nariz antes de
comenzar a olfatear por las puntiagudas orejas y más abajo por el ancho cuello
provisto de sedoso pelaje. Junsu se tensó involuntariamente ante la revisión olfativa de su amante, pero se
mantuvo quieto en su lugar, haciendo esos peculiares sonidos guturales con su
garganta, aullando quedito cuando el hocico del louxsna alcanzó su falo animal,
olfateándole concienzudamente, sentía la húmeda nariz acariciando la extensión
y su corazón bombeaba mucho, mucho más a prisa.
La tibia y rugosa lengua del lycan louxsna sale entonces acariciando el
falo del animae fata, una sola lamida es suficiente para hacer que el lobo
menor recule con las orejas gachas y aquellos sonidos guturales que podrían ser
considerados como gimoteos avergonzados. El lobo mayor gruñe y muestra los
colmillos en un gesto que no es precisamente amenazante pero funciona igual
para “ordenar” al lobo menor a detenerse y quedarse quieto de nuevo. La mente
humana del castaño se avergüenza considerablemente tras obedecer y quedarse
parado un par de pasos atrás hasta donde había reculado, el lobo mayor vuelve a
acercarse con toda la intención de continuar por donde se había quedado. Pero
la postura del animae fata le impide un poco la acción, así que recurre a lo
único que se le pasa por la mente nublada por el instinto.
De pronto el animae fata se supo de lomo al pasto, con sus cuatro
extremidades al cielo y el cuerpo del lycan louxsna cubriendo el suyo. Los
grandes ojos negros turquesados quedan prendados de los suyos y los tonos azul
verdoso en el pelaje sedoso de todo su cuerpo brillando particularmente intenso
este día. Algo ahí iba extraño. Junsu no sabe dilucidar claramente lo que es, y
Yoochun no parece ir para nada por los términos de explicar nada cuando sigue
bajo su forma animal mirándole con esa intensidad que le pone sumamente
nervioso.
El rostro del lycan louxsna desciende de nuevo, su nariz le olfatea con
calma otra vez y el cuerpo del animae fata tiembla bajo aquella supervisión,
sobre todo cuando se repite aquella bochornosa acción con que el lobo mayor se
decide a explorar su intimidad lamiendo numerosas veces la extensión de su falo
animal. La mente de Junsu colapsa en algún punto de aquella húmeda sensación
que trastoca sus sentidos, por un segundo intenta volver a su forma humana pero
un gruñido ronco del lycan louxsna le advierte no hacerlo. Las orejas del
animae fata se sacuden en respuesta y como una forma de manifestar su
vergüenza, el lobo mayor sin embargo no cede, gruñe una segunda vez y para
remarcar su advertencia muerde la parte interna de una de las piernas traseras
del lobo menor.
Un maullido casi sumiso suena en la garganta del animae fata, y el lycan
louxsna lame conciliador cual si estuviese pidiendo una disculpa. Pronto la
lengua potente se pierde de nuevo por la ingle hasta el falo animal, lamiendo
sin prisas y provocando los gemidos guturales del lobo menor. La mente de Junsu
no encuentra punto de equilibrio, sus sentidos siguen trabados entre la
vergüenza y el morbo. Las sensaciones son diferentes y casi parecen quemarle
las entrañas.
La mente de Yoochun sigue dominada por su instinto animal, jura y
perjura que Junsu está en celo porque su aroma penetrante no hace más que
impregnársele en la nariz e instarlo a poseerlo. La lengua que consentía el
falo animal del animae fata resbala hasta la cavidad anal, la esponjosa cola
del lobo menor se agita inconscientemente cubriéndose aquella zona. El lycan
louxsna gruñe de nuevo y recibe en respuesta un aullido quedito al tiempo que
la cola se hace a un lado dejándole espacio para lamer aquella entrada. El
pelaje alrededor de aquella parte de la anatomía del animae fata le produce una
extraña sensación cosquillosa pero nada le detiene de seguir adelante.
Introduce su lengua en aquel espacio cual si fueran humanos pero consciente de
que están bajo sus formas animales. La mente de Yoochun vuela y se regocija en
los temblorcitos que sacuden el cuerpo del animae fata y reconoce como la
vergüenza de su amante, Junsu quizá esté teniendo un debate mental entre
continuar bajo aquella forma o recobrar su apariencia humana. Yoochun sonríe
internamente ante la tentadora imagen de su amante sumido en bochorno.
Muriendo de vergüenza, la mente de Junsu cede un poco a su instinto
animal en espera de disminuir aquella sensación de tímido retraimiento. Los
sonidos guturales que surgen de su garganta cambian en tono, parece estar
disfrutando finalmente las atenciones del lycan louxsna. La poderosa lengua del
lobo mayor se adentra humedeciendo y rozando la carne caliente de su anillo
rugoso. Pero aquello no resulta suficiente para el louxsna, aparta su lengua e
insta al animae fata a levantarse, pararse en sus cuatro extremidades y alzar
la peluda cola para tener acceso a su humedecida intimidad. La mente de Yoochun
colapsa cuando se entierra en el cuerpo del animae fata, la sensación es
sofocantemente enloquecedora, su falo animal es comprimido por aquella
intimidad algo más profunda y caliente.
El louxsna está por comenzar a embestir aquel cuerpo lobuno cuando
escucha maullidos lejanos haciendo eco en el bosque. Los sentidos del lycan
louxsna se ponen en alerta, las orejas se irguen y agitan de un lado a otro
captando cada maullido. Comprende el mensaje de aquellos alaridos y no duda en
responder con un rugido alto, ronco y amenazante. La mente de Yoochun sabe que
aquellos maullidos que ha escuchado provienen de licántropos que han captado el
aroma del animae fata y reclaman derecho para “aparearse” con él. Por supuesto que el lycan louxsna ha bramado con
toda la potencia de su naturaleza nocturna para marcar territorio. Las orejas
del animae fata se replegaron sumisas mientras su cuerpo permanece quieto
habiendo recibido el del louxsna, el instinto animal se siente halagado, como
la hembra alpha que sabe que su macho alpha defiende su territorio.
El lycan louxsna ha montado al animae fata
por detrás con firmeza, el lobo mayor siente su falo hinchado demasiado
caliente, y no duda en comenzar a embestir empujando la pelvis rítmicamente
contra el lobo menor, que dominado por la fuerza y el tamaño del louxsna se
entrega sumisamente gimiendo guturalmente con el pelaje erizado y sosteniéndose
fuertemente con sus cuatro extremidades. No mucho después el louxsna siente
venir su eyaculación, y tras derramar su esencia en la entrada del animae fata
se decide a recular. Es imposible salir de aquella cerrada intimidad que le
retiene y en segundos estimula de nuevo su pene inyectándole rápidamente de
sangre y excitación.
Oh sí, si Yoochun tuviese tiempo para
pensar recordaría que bajo su forma animal lobuna la unión con Junsu se rige
por el comportamiento animal. No es de extrañar pues que una hora después y
tras varias eyaculaciones, el louxsna finalmente pueda “desconectarse” del
cuerpo del animae fata al que había permanecido “pegado” hasta agotar las
cargas de su falo animal.
- ¡Yah! ¿En qué estabas pensando que me
arrastraste a esta bochornosa situación? – Junsu le rezonga con el rostro
colorado, desnudo tirado en el pasto con el cuerpo sudado y algunas hierbas
pegadas a su piel.
- No estaba pensando claramente, tu aroma
me ha distraído demasiado… - Yoochun se defiende con semblante relajado,
todavía de rodillas entre las piernas de su amante, observando su semen
resbalar entre sus glúteos… - Sigue escurriendo… - comenta concentrado,
levantándole las piernas al castaño y usando sus dedos para sacar la mayor
cantidad posible de su semilla de aquella cavidad.
- ¡Yoochun! – le respinga avergonzado.
Además de que escose un poco. La actividad sexual bajo su forma animal es…
triplemente más agotador que bajo su apariencia humana. Si así llega a pensar
que Yoochun puede partirle en dos, como louxsna pues… la sensación se triplica.
- Está irritado. ¿Te dolió? – cuestiona
serio, frunciendo el ceño tras saber que esto es su culpa. Junsu niega con la
cabeza y siente sus mejillas arder, nota la apariencia del licántropo primitivo
cobrar forma en Yoochun y la lengua de éste pasearse por su intimidad dejándole
una sensación de alivio que le hace suspirar.
Este momento le recuerda inevitablemente al
pasaje aquel en que aún siendo humano y antes de la transformación de Yoochun
como lycan louxsna, fue curado por el licántropo enojado y herido en su orgullo
como en sus sentimientos tras su cautiverio con Zhang Yiang. Incluso entonces
la cercanía de Yoochun bajo la forma de su naturaleza nocturna le había puesto
nervioso.
- Había mucho de mi semen dentro de ti… -
la voz ronca de su amante le trae de vuelta a la realidad, y el castaño solo
atina a sonrojarse cuando capta el mensaje… - ¿Crees que pueda preñarte ahora?
- ¡Yah! ¡No soy hembra para que me
“preñes”!
- Pero te embarazaste antes de SooYun y
ChulSoo. Por cierto, tendré más cuidado con ellos dos, sobre todo con SooYun, es
más probable que ella efectivamente entre en celo… - gruñó de mala gana,
pronunciando el fruncir de su ceño de solo imaginar a la jauría de “lobos” que
andarían tras su princesa.
- ¿No se te quitará nunca lo celoso? –
puchea dejándose hacer cuando el pelinegro se perfila nuevamente entre sus
piernas colocando la punta de su erecto miembro en la entrada dilatada y
húmeda, y por supuesto sana.
- Nunca. Y menos si van tras cualquier
miembro de mi familia. Tú mismo has escuchado a todos esos licántropos que
reclamaban algún derecho sobre ti… - volvió a gruñir, empujando su pelvis
adentrándose suavemente en el delgado cuerpo de su amante.
- ¡Ngh, Chun! ¿No te cansas?... – gimotea
ligeramente avergonzado, muy excitado. Tal vez y la perversión definitivamente
era contagiosa. O quizá sus hormonas van alteradas. Mejor no pensar.
- ¿De ti? ¡Nunca! – una embestida y ese
calor sofocante que le hace gemir ronco.
- No es justo Chun, ahh siempre quieres
hacer todo el “trabajo”… - puchea al tiempo que le empuja hasta que su amante
queda sentado sobre el pasto… - quiero montar a mi macho alpha ya que me has
estado tratando como tu “hembra alpha”… - sonríe avergonzado, pero con esa
mirada castaña brillante cubierta de deseo.
Y oh sí, la noche apenas ha comenzado.
FIN
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Byung <3 Shik
De pronto el movimiento de otros pasajeros hizo que Byung Hyun se pegara
al cuerpo de su pequeño novio, rozando su pelvis contra el trasero de HyunShik,
quien sonrió al notar en el reflejo del cristal el tenue rubor en las mejillas
del mayor. En verdad a veces su novio parecía más adolescente que él. El gemelo
sonrió con malicia y comenzó a mover su trasero contra la pelvis de su novio
rozando descaradamente su entrepierna. Byung Hyun gruñó excitado, abrazándole
la cintura y deteniendo firmemente sus movimientos.
- No hagas eso…
- Por qué no. Somos novios, es normal que nos excitemos en situaciones
así…
- HyunShik…
- Escucha. No necesito que te tomes con indulgencia la atracción que
sientes por mí. No quiero ni debo esperar más, puedo parecer un chiquillo pero
soy un maldito vampiro. ¡Quiero que me tomes ya!... – Aquellas palabras habían
encendido esa naturaleza a la perversión tan característica de los vampiros. El
autocontrol tan nítido de los ninjas que por excelencia les era enseñado
durante sus entrenamientos estaba cediendo terreno a su naturaleza nocturna.
- ¿Y acaso quieres que te tome aquí mismo? ¿Delante de toda esta gente?
– el ninja susurró con voz sexy al oído del gemelo, haciéndole estremecer y que
se le erice el vello de la nuca electrizando todo su cuerpo.
- ¿Lo harías? – el gemelo le miró a través del reflejo en la ventana.
Los ojos oscuros le miraron con intensidad y la lengua del ninja corrió a lo
largo de su cuello haciéndole jadear y sentir más escalofríos.
- ¿Quieres que lo haga? – el ninja reformuló, colando una de sus manos
bajo la ropa del gemelo mientras la otra permanece asida a su cintura y su
pelvis oscila suavemente adelante y atrás simulando eróticas embestidas.
HyunShik tembló presa de su excitación y se sonrojó como termostato tras ver
que unas personas les miraban raro e intentaban alejarse de su lado…. – No
prestes atención a nada más, escúchame solo a mí… - la voz rasposa del ninja
tinturada de pasión se coló en los oídos del gemelo… - ¿Quieres que no me tome
con indulgencia la atracción que siento por ti? Porque si hago eso entonces
definitivamente voy a hacerte explotar aquí mismo… - susurró mordiéndole el lóbulo
de la oreja, apretándole un poco más y permitiendo que sienta el bulto que ya
se ha formado entre sus pantalones.
HyunShik se mordió los labios con el rostro enrojecido, entonces no solo
de vergüenza sino también de expectativa. Byung Hyun en verdad parecía tomarse
aquella advertencia como mandato. Lo supo en el momento en que sintió que le
acercaba del todo al muro de metal y le desabrochaba los pantalones colando una
de sus manos entre ellos alcanzando la semidespierta erección.
- Hyun… - jadeó agachando la cabeza y temblando al sentir los dedos de
su novio cerrarse sobre la cabeza de su falo despertándole un poco más.
- No debiste pedirme que me olvidara de mi indulgencia. El autoncontrol
que mantuve a raya se ha ido de vacaciones, HyunShik… - el ninja tomó el tronco
de aquel trozo de carne comenzando a bombear.
El gemelo Jung se mordió los labios con mayor fuerza. De algún modo
tenía que evitar que los gemidos que se le agolpaban en la garganta salieran a
flote. La cantidad de personas a bordo de aquel metro estaban ajenas a lo
sucedido, pero como él se distrajera y dejara salir todo ese placer que
contiene en su cuerpo, seguramente por mínimo traumaban a más de una persona. A
saber la cantidad de pervertidos vouyeristas que podrían andar por ahí. Y eso
en definitiva no era importante. No cuando la mano del ninja hace un magnífico
trabajo y su voz le pone algo más caliente.
- ¿Quieres mi boca en lugar de mi mano? – Byung Hyun jadeó en su oído,
mandándole miles de chispazos eléctricos corriendo por su columna cada que su
aliento tibio le golpeaba la febril piel… - ¿Quieres mi lengua subiendo y
bajando por toda tu extensión?... – lamió su cuello sin dejar de mover su mano
masturbándole a un ritmo casi lento, aumentando de tanto en tanto el ritmo
hasta casi volverlo frenético.
- ¡Mgh! – gimió ahogado, sus entrecortados jadeos amortiguados no solo
por la prisión de sus dientes alrededor de la blanda carne de sus labios; sino
también porque la mano del ninja está ahí cubriendo su boca.
Al mismo tiempo, Byung Hyun continuó moviendo su pelvis contra el
trasero de su joven novio, sintiendo su dureza sumamente erguida, caliente e
incómoda entre sus pantalones, clamando por un poco de atención. Byung Hyun
pensó si aquella idea que le rondaba en la cabeza sería adecuada para seguirla.
Como cualquiera se percatara de lo que estaba haciendo esto podría llegar hasta
oídos de sus suegros y entonces seguramente Yunho le buscaría para “matarle” y
probablemente el perdón no estaría en sus pensamientos.
- Ahh, Hyun… - el jadeo contra la palma de su mano le hizo sentir ricos
temblores de placer; el aliento cálido del gemelo es el culpable, y los propios
espasmos de éste consecuencia de su mano que sigue estimulándole, le ponen algo
más. El ninja no podía contenerse más. Necesitaba tener a este chico.
Necesitaba unirse a él. Y necesita hacerlo ahora… - Hyun, qué…
- Shh, dijiste que lo querías, HyunShik… - jadea con voz ronca
mordisqueando suavemente la piel de su cuello sin llegar a revelar sus
colmillos aunque sus largas y filosas uñas hayan crecido ya.
El ninja le ha rasgado los pantalones alrededor del trasero, ha hecho
una abertura también en su ropa interior, se ha pegado tanto a él que es
imposible no sentir la parte exacta de sus anatomías que están en contacto. El
falo del ninja se le clava entre los muslos y el calor que le cubre el rostro
al gemelo es doble, vergüenza y excitación juntas.
- No hay tiempo ni espacio para prepararte… - gime en su oído
inclinándole apenas un poco y separándole las piernas con una de las suyas
entre ellas… - necesito que reveles tu naturaleza, HyunShik…
El gemelo le mira a través del ventanal. El fuego en las oscuras pupilas
le estremece de pies a cabeza, y al segundo sus colmillos como los iris azules
están ahí. El mundo alrededor ha dejado de existir para él, por tanto de
importarle, si alguien les ve o se da cuenta le importa un reverendo cacahuate.
- muerde… - el ninja gime de nuevo mientras ofrece su mano a la boca del
gemelo, quien le mira confundido a través del reflejo… - es para que cuando
gimas no te escuchen… - explica y al segundo siente los colmillos de su novio
cerrarse en su muñeca.
Byung Hyun aprovecha entonces para enterrarse en el comprimido anillo.
La carne caliente y rugosa de su interior le sofoca, suda de puro deseo y es
imposible aguardar. Gime contra la nuca de su novio aunque tenga que inclinarse
un poco para estar a esa altura, manda cada gemido al fondo de su garganta
“ordenándoles” callar mientras mueve su pelvis adelante y atrás embistiendo
contra el estrecho pasaje que más parece comprimirse a cada una de sus
estocadas.
HyunShik muerde más fuerte cuando la incómoda invasión se transforma en
esas embestidas que le hacen sentir algo sofocado y mareado, succionando de la
sangre de su novio cuando esas penetraciones le mandan corrientes exquisitas de
sumo placer y no encuentra otra forma de callar sus gemidos más que succionando
la sangre del ninja. Byung Hyun clava sus colmillos en el hombro del gemelo
Jung cuando el placer le supera. Ninguno podría decir con certeza si es que en
aquel momento alguien se ha percatado de la perversa situación. Y francamente
no les importa.
La cercanía de sus cuerpos y el apretujado espacio forma la pantalla
necesaria para que el acto que se lleva a cabo pase casi desapercibido. Los
pares de ojos que parecen caer en cuenta de lo sucedido se hacen de la vista
gorda y disfrutan del espectáculo que se monta el par de varones sexys.
HyunShik ha dejado de succionar pero su mordida permanece firme callando
así sus gemidos, los sonidos guturales que emergen de su garganta mueren entre
el ruido de murmullos y el roce del metro con las vías. Los gemidos de Byung
Hyun, por otro lado, siguen acallados contra el hombro de su joven novio, en
tanto sus pelvis se mueven tan frenéticamente y veloz que la vista humana no
podría captar su movimiento real. Instantes después la excitación que ha subido
por los cielos le lleva a correrse, soltando toda su semilla en el interior de
su novio, el gemelo gimotea cuando siente la cálida esencia llenarle y en
respuesta su falo explota mojando la mano que no dejó de estimularle.
Ambos respiran descontrolados, se miran a través del reflejo en la
ventana y sonríen entre nerviosos y complacidos. HyunShik no quiere que el falo
de su novio salga de su interior, y Byung Hyun solo piensa en cómo poder
desaparecer de ahí, llevarle a su departamento y continuar una segunda ronda.
No tiene suficiente, tal vez nunca lo tenga.
Esto se llama amor.
Pero quizá, solo quizá, sea mejor evitar que el Diurno se entere de
ninguna manera.
Claro que, complacer sus deseos y hacer que HyunShik tenga aquel caminar
extraño provoca los celos de su appa por consecuencia. Pero esa, es una
historia de la que Jaejoong ha de encargarse de escribir sus letras.
FIN